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El círculo de satanizar

Satanizar es un círculo como el de la política, un día satanizas y al otro eres satanizado.


AMLO satanizar


Con la llegada de AMLO a la Presidencia se cerraron varios círculos. Uno de ellos es el de la transición entre partidos. Ya estuvo en la Presidencia la oposición de derecha, ya regresó el PRI, ya se fue el PRI de nuevo y llega el viejo PRI nuevamente. Solamente la izquierda se quedó sin gobernar este país (lo digo porque no creo que tengan la posibilidad de crecer desde el sótano en que se encuentra y porque López Obrador les arrebató la causa). Otro de los círculos que se cierra es el de los satanizadores que ahora pasan a ser satanizados. En efecto, quienes dominaron el insulto y la descalificación desde la trinchera opositora en los últimos veinte años son ahora víctimas de insultos y descalificaciones sin descanso. Así es la política.

Debo decir que la decisión de la cantautora Beatriz Gutiérrez Müller de abandonar su cuenta de Twitter es acertada. En los últimos meses se había hecho de un protagonismo sahagunesco que no deparaba nada bueno. Independientemente de las causas aducidas por la señora, lo cierto es que nada de bueno tenía ponerse de blanco a los dardos de los malquerientes, no de ella sino del presidente. La discreción en nuestra primitiva vida política es vista como un foco apagado en vez de ser valorada como una virtud, mezcla de lucidez y prudencia. La discreción no es un escondite, mucho menos sumisión o anulación. Muy al contrario, es una decisión de soporte, que sabe balancear lo privado y lo público. Mucho ganará la señora Gutiérrez Müller en su vida personal y en la de su familia con esa decisión, le cierra también un flanco innecesario al presidente y estoy seguro que la sociedad sabrá valorar esa actitud, si es que es permanente.

Son varios los personajes que sufren ahora el escarnio de estar como funcionarios. La pírrica satisfacción de decir “qué se siente ahora estar del otro lado”, anda por doquier en las redes sociales. Lo cierto es que es un círculo que da vueltas constantemente y que no parece detenerse con nada. Satanizadores profesionales de ayer ahora andan con la boca callada o argumentando defensas imposibles. Cuentas de Twitter que en campaña eran graciosas, irónicas y creativas, son ahora una bocinita en la que se emiten boletines e información oficial y oficiosa, en la que se elogian unos a otros los del mismo equipo.

Uno de esos satanizadores de entonces era Jenaro Villamil. Un hombre cargado de veneno y sin reparo alguno para la calumnia ha corrido ya con la suerte de quien ve caer a los suyos. Una de sus amistades, a quien le consiguió empleo en el gobierno, fue sometido a la hoguera pública acusado de ser amasio de Villamil –lo cual no es delito alguno. El encanecimiento con la vida privada del joven obligó a su renuncia. Villamil es ahora lo que tanto odió, es la versión lopezobradorezca de Jacobo Zabludovsky defendiendo un gobierno por encima de todas las cosas y con la cabeza gacha ante los funcionarios de mayor nivel.

Acostumbrados a generar insidia los nuevos satanizados no tardarán en conseguirle enemigos gratis al presidente. No otra cosa es lo que hace la desequilibrada a cargo de Notimex, la señora Sanjuana Martínez. Acostumbrada a inventar historias, ahora lo hace de manera oficial y no dudó en dar rienda suelta a sus complejos para fantasear con una supuesta solicitud de renuncia ¡del rector de la UNAM! En una de esas cosas que nada más pasan en la 4T, la UNAM tuvo que desmentir oficialmente a la agencia noticiosa del Estado mexicano.

Los satanizadores satanizados son el cumplimiento de esa conocida expresión de “los carniceros de hoy serán las reses de mañana”. Pasa siempre en política, pero hoy en día tiene mayor impacto por las redes sociales, de ahí que el ambiente público sea tan rasposo. Por supuesto no ayuda nada el permanente ejercicio del insulto que hace el presidente del país, que, por cierto, de ser el satanizador mayor es ahora la piñata en la que la cola para pegarle es cada vez más larga.

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* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

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