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Jugar en serio

“La función de la madre es darle seguridad en la vida; la del padre, enseñarle y guiarlo en la solución de los problemas que le plantea la sociedad particular en la que ha nacido”: Erich Fromm.



Con la situación actual de aislamiento por la pandemia, los niños han visto disminuidas sus posibilidades de convivir y jugar con otros niños de su edad, lo cual evidentemente, afecta su sano desarrollo físico, social y emocional. Las pantallas no pueden suplir la interacción personal. Es importante que los padres redoblen esfuerzos para jugar en familia.

Para los niños pequeños jugar es vital. Es un medio para estimular tanto la motricidad gruesa como fina. Lo es también para desarrollar habilidades emocionales como saber esperar su turno (paciencia o autocontrol), saber perder (tolerancia a la frustración, fortaleza), seguir las reglas, desarrollar su creatividad, negociar y muchas más, tal como hace referencia The LEGO Foundation en apoyo de UNICEF:

“A través del juego pueden incentivarse todos los ámbitos del desarrollo, incluidas las competencias motoras, cognitivas, sociales y emocionales. Mientras los niños juegan, pueden aprender nuevas competencias sociales (como compartir los juguetes o ponerse de acuerdo), y a menudo afrontan tareas cognitivas. Bailando según una pauta consistente en dar un paso adelante, un paso atrás, girar, dar una palmada y repetir, pueden empezar a aprender las características de los patrones que constituyen el fundamento de las matemáticas. Los juegos de simulación o “simbólicos” (como jugar a la familia o al mercado) resultan especialmente beneficiosos: en este tipo de juegos, los niños expresan sus ideas, pensamientos y sentimientos; aprenden a controlar sus emociones, a interactuar con los demás, a resolver conflictos y a adquirir la noción de competencia”. https://www.unicef.org/sites/default/files/2019-01/UNICEF-Lego-Foundation-Aprendizaje-a-traves-del-juego.pdf 

Por otro lado, de la interacción tanto con el papá y como con la mamá, los niños aprenden, modelan y enriquecen su personalidad, ya que cada uno aporta su modo femenino o masculino que al complementarse, logran un desarrollo estable tanto intuitivo y emocional, como de lógica y razonamiento. El juego de la mamá suele ser más ordenado, tranquilo y cuidadoso, mientras con el padre suele ser más tosco, fomentando el deseo de competir y ganar. Según palabras de Erich Fromm en su libro El Arte de Amar: “La función de la madre es darle seguridad en la vida; la del padre, enseñarle y guiarlo en la solución de los problemas que le plantea la sociedad particular en la que ha nacido”. Cuando juega toda la familia, además, aprenden a adaptarse y desarrollar la tolerancia.

Es importante que los padres consideren siempre la edad de sus hijos. El juego del niño pequeño es de mucha imaginación, tirarse al suelo y ponerse a su nivel. En esta etapa prefieren jugar con sus papás que con sus amigos; más adelante no será así. Se requerirá más motivación y optar por juegos más complejos, que lo reten, como pueden ser diversos juegos de mesa.

Aunque los padres pueden aprovechar cualquier circunstancia para improvisar el juego, también vale la pena planear un espacio de tiempo con una actividad para disfrutar más tiempo el fin de semana. Esa experiencia al rememorarla con alguna fotografía, o simplemente, describiéndola, puede generar nuevamente los sentimientos positivos y de unión cuando se necesiten.

Para realmente disfrutarlo, será importante concentrarse en “el aquí y el ahora”. Es decir, evitar distractores que lleven la atención a otro lado, pero sobre todo, que expresen falta de interés o de disposición. Como papás será importante poner el ejemplo, procurando un tiempo “off-line”, dejando de lado el teléfono celular o cualquier otro distractor.

Jugar en familia, es, además de un gozo y un descanso, una necesidad. Pareciera una contradicción pero no lo es: como padres de familia tienen la responsabilidad de jugar con sus hijos, planificado (para no caer en “no tener tiempo”) e improvisado a la vez (aprovechar situaciones), procurando interactuar con simplicidad y pasar juntos un tiempo divertido y relajante. Así que, tómate el juego en serio.


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* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

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