Vuelo sin rienda

El camino aún es largo, le faltan ratos de esa soledad que nutre, que alimenta, para llegar a hacer, de muchos, uno.


amar


Yo moriré, también tú morirás y amar será el verbo, siempre conjugado en presente, que recordará a otros muchos hombres, inacabados, que el mundo se nutre de respiraciones infinitas que buscan complemento en sus diferencias.

¡Ah, qué distinta sería la vida si la voluntad nos alcanzara para poner en acto la potencia! Representativamente, he poseído lo desconocido. Pero he buscado la posesión real de muchos nombres que me reflejen, como en un espejo, lo que es el hombre; lo que soy yo en mi visita a la Tierra.

¿Por qué todo se rebusca cuando persigo sintonía? Si para hacerme uno con los otros he de quererme primero, aún tengo que llenarme por dentro, hasta que los sentimientos rezumen por todos los poros.

Entonces, el camino aún es largo, le faltan ratos de esa soledad que nutre, que alimenta, para llegar a hacer, de muchos, uno.

¿Por qué, si amar es respirar, es doler, es aspirar, es vivir, resulta tan difícil conjugarlo? Paradoja, purgatorio, ansia de eternidad, sed de belleza… ¿Por qué te vuelves tantas veces inalcanzable para todos los hombres?

Tal vez sea que buscamos voces idénticas en hombres que nunca son iguales. No hace falta, amor, que tengamos una semejanza perfecta con el otro. También la capacidad, el anhelo de tener lo que tienen los ojos que me miran en mis carencias, es comunión, es aspiración que se vuelve al cielo para saciar un poco el hambre de trascendencia.

¿Para qué te analizo tanto, amor, si eres ímpetu que surge de mi subterráneo, si eres pegaso que emprende el vuelo sin rienda alguna que te marque ideales o bocetos?

Qué bueno que otros versos rimen con mi fondo más oculto; qué bueno que otras voces canten su sintonía para hacerme saber las potencialidades que se esconden en los rostros y en las miradas que me miran en esa muerte que viene poco a poco, en esos ratos que son oportunidad cuando nos acordemos de la tristeza que es la nada.

¿Quién dijo que los gambusinos del alma son desarrapados sin fortuna?

 

Te puede interesar: La literatura es la voz de nuestra historia 

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

@yoinfluyo 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.