¿Qué es lo más común que se pierda cuando todo el equipo trabaja desde casa?

Todos estamos llamados a repensar fórmulas que ofrezcan óptimos equilibrados de desempeño competitivo, compensación maximizada y vidas saludables.



Evitar traslados desgastantes. Comer en tu espacio. Poder supervisar ciertos procesos sensitivos en tu ambiente familiar. Son sólo tres de los varios positivos que la gente menciona cuando se alude el trabajo desde casa.

Y no es casual. Lo que en un inicio tuvo muchas resistencias organizacionales, una pandemia y la consecuente adopción acelerada de sistemas de trabajo integrado y de videocomunicación, hacen del trabajo en casa una realidad que se multiplica por minuto.

Pero tiene retos. Y es que al margen de que las realidades en cada casa son tan variadas como individualísimas, cada vez más –en espacios directivos– se conversa sobre las afectaciones que se presentan al trabajo colaborativo cuando todo un equipo está operando desde sus espacios personales.

¿Qué escucho que se pierde con mayor frecuencia en equipos que han decidido mantenerse trabajando en casa? Aquí tres para la reflexión directiva:

1) La interacción espontanea se reduce a mínimos.- En casa no hay pasillos en los que te topes con alguien y se produzca una conversación no planeada. No existen las escapadas para tomar un café que te permiten hacer preguntas de lo más variadas. Es más, no ves a alguien que te pueda resultar útil abordar en lo que esperan un elevador o un auto.

El intercambio de ideas no planeadas se reduce a la interacción formal y el conocimiento informal de asuntos se limita al tiempo que sobra en espacios establecidos de reporte. Y ni se diga lo complejo que es advertir tiempos muertos de alguien a quien no ves en semanas.

2) La interacción a distancia enfría los vínculos interrelacionales deseables.- Cierto. Cada equipo diseña una particular forma de trabajar juntos y de colaborar para procesar objetivos comunes. Ese sello distintivo, sin embargo, obedece a una determinada manera en que los colaboradores se vinculan en los 360 grados de su interacción cotidiana.

Y si la ausencia de cercanía y cordialidad enfría la interrelación positiva o desalinea intereses esenciales, no sólo se mina la interacción productiva, sino que se tienden a perder los vínculos extraorganizacionales que fortalecen la colaboración armónica y multiplican la funcionalidad.

3) A la distancia, no es sencillo leer bien emocionalidades relevantes.- No todo el mundo ofrece transparencia emocional en comunicaciones a distancia. No es fácil distinguir humores circunstanciales de problemas graves cuando no hay cercanía intencionada.

Y si bien siempre es posible preguntar en conversaciones formales “¿cómo te sientes?”, mucha de la percepción con la que se nutre la sensibilidad directiva se neutraliza cuando la mayor parte de la interacción es a distancia o por medio de dispositivos.

Mucho se habla del espacio físico, de la disciplina de tiempos y de la concentración que requiere trabajar saludable y eficientemente desde casa. De lo que no se escribe con frecuencia es de las nuevas habilidades que resultan críticas para que el trabajo colectivo desde casa no sólo funcione en mínimos, sino que nutra la confiabilidad, la confianza y los vínculos fuertes que resultan indispensables en todo espacio de máxima colaboración competitiva.

Y sí. Siempre habrá el que en su casa relaje su rendimiento, mal administre sus tiempos o se distraiga constantemente con temas no profesionales. Pero ello no hace más que reforzar la necesidad de reconfigurar la forma de gestionar equipos que –léase bien– nunca más convivirán diario en una oficina convencional.

En su dimensión más amplia, el trabajo está siendo reconfigurado. La casa es sólo un espacio en el que algunos deciden hacerlo y otros tienen que aprender a realizarlo. Y todos estamos llamados a repensar fórmulas que ofrezcan óptimos equilibrados de desempeño competitivo, compensación maximizada y vidas saludables.


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* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

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