¿Solidaridad o complicidad con el gobierno de Cuba?

Los médicos mexicanos no sólo son suficientes y han sido formados en las universidades del país, sino que también conocen la realidad y las necesidades de nuestra población.



Ya se le va haciendo costumbre al presidente Andrés Manuel López Obrador, mostrarse obsequioso con el gobierno totalitario de Cuba y hacerse de la vista gorda respecto de las injusticias y las características antidemocráticas que lo caracterizan.

No sólo se trata de lo que pareciera ser un justo reclamo para que se invite a todos los países del Continente a la Cumbre de las Américas y no se discrimine a nadie y todos puedan ser escuchados. Sin embargo, se sabe que se ha excluido hasta ahora a los países cuyos gobiernos son claramente antidemocráticos y autoritarios. Y esto podría explicarse cuando el objetivo de la reunión, según se ha explicado, es atender “prioridades y preocupaciones, entre las que se encuentran la pandemia de COVID-19 y las grietas que ha dejado al descubierto en los sistemas sanitarios, económicos, educativos y sociales; incluyen las amenazas a la democracia; la crisis climática; y la falta de acceso equitativo a oportunidades económicas, sociales y políticas, lo que supone una pesada carga para los más vulnerables e infrarrepresentados entre nosotros”.

Aparte de que en los países excluidos existen enormes grietas como las señaladas, el tema de las amenazas a la democracia choca de entrada con las características de ellos, lo cual lejos de llevar a una mesa de diálogo, provocaría una confrontación que lejos de cerrar heridas, fácilmente las abriría.

No es extraño que un egresado de Ciencias Políticas de la UNAM sea proclive al castro comunismo. Esa era una de las características de ese plantel en los sesentas y setentas. Sin embargo, quien haya visitado Cuba y conozca su miseria, así como la historia de represión del sistema, por más que busque la justicia social no puede estar de acuerdo con un sistema como el que prevalece en la isla. Pero quien no quiere ver, no ve. Así ocurrió, según se puede constatar con una foto que ha circulado en los medios, cuando un joven manifestante es reprimido por las fuerzas policiales al paso de Andrés Manuel López Obrador, durante su visita a la Isla, y para no ver la realidad mira con dureza al frente y no voltea hacia la ventanilla.

Pero eso no es todo, ya sabemos de las ayudas que el Gobierno de México ha dado a Cuba, que también pudieran interpretarse como solidarias, pero en realidad solo ayudan al Gobierno y no al pueblo cubano. Tal es el caso de las internacionalmente famosas “brigadas médicas” que se usan como un gran negocio para adquirir divisas de los gobiernos que las contratan, pagando una miseria a los supuestos médicos (no existe constancia ni registro de que lo sean), a quienes se explota en la mayoría de los casos, pero con quienes vienen camuflados agentes y militantes del partido comunista cubano para hacer propaganda política y hasta formar cuadros.

Una de estas brigadas ya estuvo en México dizque para apoyar ante la crisis del COVID-19, pero los médicos mexicanos denunciaron la impreparación e incompetencia de quienes estuvieron en México. Se desconoce un reporte de las acciones y resultados de las tareas de los cubanos. Al mismo tiempo, se sabe que lejos de ser una ayuda, fueron un lastre en la crisis.

Ahora nuevamente el gobierno ha contratado una nueva brigada. Se aduce que vienen a auxiliar al país porque en México hay déficit de médicos, porque los gobiernos neoliberales del pasado no los formaron. Ante tales mentiras -porque eso son- los colegios de médicos de todo el país han hecho pública su desaprobación y protesta. Se trata, dicen, de una falta grave en contra de los profesionales de la salud de México.

Los médicos mexicanos no sólo son suficientes y han sido formados en las universidades del país, sino que también conocen la realidad y las necesidades de nuestra población. Sin embargo, mientras que sin mayor seriedad se contrata a médicos extranjeros, muchos mexicanos se encuentran desempleados o en el subempleo con bajos salarios o en zonas de inseguridad extrema. Se trata, argumentan, de acciones inequitativas.

Los mismos colegios denuncian, como ya es conocido, que durante la pandemia los médicos que atendieron a los enfermos lo hicieron con riesgo de su vida, sin contar con los apoyos y protecciones necesarias, al grado de que muchos de ellos tuvieron que auto equiparse para tratar de salvaguardar su salud. La consecuencia de ello es que México ocupa uno de los primeros lugares de doctores que murieron durante la pandemia, a consecuencia de la misma.

Como se ve, Andrés Manuel López Obrador prefiere beneficiar al gobierno de Cuba, causando daño a los médicos mexicanos y, al mismo tiempo, a la población que requiere servicios de salud. Se trata de una maniobra de complicidad con un gobierno que tiene a su país en graves problemas de subdesarrollo y pobreza, entercado en aplicar un sistema injusto y represor que sólo ha beneficiado al grupo en el poder.


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