Tomar el Control

La situación política es tan delicada que los partidos de oposición han decidido en un frente unido: Va por México.



Las dificultades vividas por la conducción política del país y por la pandemia podrían provocar desaliento y pesimismo en muchos, pero darse por derrotados es un error que puede ser fatal. Como en crisis anteriores, la respuesta es ir hacia adelante y asumir el control, no sólo de nuestras vidas, sino también del entorno que nos rodea.

Ciertamente, lo primero que debemos hacer es tomar el control de nuestras vidas y de nuestras tareas. Para ello no es suficiente hacer actos de voluntarismo. Acabamos de vivir la Navidad y ella es, por esencia, un mensaje de esperanza. La encarnación del Hijo de Dios, realizada en María, una mujer sencilla, de un caserío perdido, y su nacimiento como marginado, en un pesebre, fue, sin embargo, el acontecimiento central de la historia, pues con su mensaje transformó al mundo, aunque entonces y ahora, no faltan quienes lo ignoran, los desprecian y lo persiguen. Por ello, la fuerza espiritual que él nos transmite, si la aceptación, nos permite asumir ese control.

En el aspecto social estamos, sin duda, ante grandes desafíos en salud, economía y política. La llegada de la vacuna contra el COVID-19 es apenas una gota en medio de un gran lago, si es eficaz no se disolverá pero las ondas que genere serán débiles y poco a poco se irán expandiendo. Pero no faltan las malas noticias con el surgimiento de mutaciones que amenazan con incrementar los contagios. Se trata de una verdadera guerra sanitaria, con muchas bajas, algunas de las cuales son consecuencia del escepticismo respecto de la gravedad del mal, y otras por el descuido irresponsable, sin que falten los contagios de quienes necesariamente están expuestos, por su trabajo en el ámbito de la salud y los accidentales. Pero las fórmulas para protegerse son públicas y con ellas hay que trabajar, se requiere disciplina.

En lo económico enfrentaremos muchos obstáculos. El confinamiento, el cierre de empresas y la pérdida de empleos, requieren esfuerzos adicionales y creatividad. Hay poco que esperar del Gobierno, pues lejos de instrumentar apoyos, parece empeñado en generar obstáculos. Pero no es la primera vez que el país se enfrenta a escenarios semejantes y hemos podido salir adelante. Emprendedurismo, creatividad, innovación y sentido del riesgo son la característica de los empresarios, sean chicos medianos y grandes, y México está lleno de ellos, aunque no siempre cuenten con los apoyos necesarios y la capacitación adecuada para salir adelante y crecer. Son tareas siempre pendientes que se tienen que asumir. Esperar que papá Gobierno venga a resolver los problemas, es un error.

Y el año que llega nos ofrece una oportunidad de dar un paso adelante para revertir las malas decisiones de una transformación llena de equívocos, errores y muestras de desconocimiento de los problemas que se supone pretenden resolver y, en el fondo, los están agravando o creando nuevos. En el 2021 tendremos un proceso electoral como no lo hubo antes. La elección de gobernadores, diputados y presidentes municipales en muchos estados, permite tomar el control desde abajo, con lo cual se detendría el renovado centralismo que se está impulsando. Cabe recordar que la transición democrática que vivió el país en el siglo pasado, operó de la periferia al centro. Primero se conquistaron presidencias municipales, diputados locales y algunos federales, luego gubernaturas, hasta quitar el control de la Cámara de Diputados Federal al partido que las ganaba de todas, todas. Finalmente, se produjo la alternancia en el Ejecutivo. Todo ello es signo de democracia, con aciertos y errores, pero no la debemos perder.

La situación política es tan delicada, que los partidos de oposición han decidido en un frente unido: Va por México. Son partidos que tienen principios e ideologías diferentes, pero que ven, junto con la sociedad, que el comportamiento de Palacio Nacional ha confirmado que quien encabeza al país, es un peligro para México, por lo que es necesario hacerle frente.

Desde luego, el presidente también percibe el peligro en que se encuentra de perder el control de la Cámara de Diputados, especialmente por los errores de su gobierno y de Morena. Por eso, como es su costumbre, ya empezó su campaña de calumnias, como afirmar que esos partidos buscan un gobierno antipopular y de privilegios para quitar dinero a los pobres. Además de estar violando la legislación electoral, el presidente recurre a sus fórmulas populistas. Pero no va solo, lo acompañan los corifeos que ya aducen que el PRIAN era una realidad, a la que ahora se suma el PRD. Viviremos una guerra de dichos y acusaciones, que reclaman que la sociedad tome el control y no se deje manipular. Es mucho lo que está en juego, es el futuro del país.

Por ello, bajar los brazos, asumir el desaliento pensando que los problemas son muchos y difíciles, es darse por derrotados por anticipados. Las crisis son oportunidad de crecimiento y de desarrollo, que quienes las enfrentan de manera decidida, terminan triunfadores. Este es el escenario que tenemos enfrente. Y con él, en la lucha por un México mejor, les deseo un Feliz 2021.

 

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