De 0.8% a 0.1%: las matemáticas de AMLO

Ese 0.1% también es reflejo de que las cosas no han mejorado en el día a día. La gente sigue con escasez, buscando mejores resultados económicos. Más estabilidad.


Crecimiento


El Inegi nos ha compartido la información de que el segundo trimestre del año ha reportado un crecimiento del PIB del 0.1%

Como ha sido una noticia que al menos en la cáscara no le favorece a la popularidad, el presidente de México ha dado su explicación respecto de ello. Enredándonos en una serie de argumentos que nos “obligan” a creer que sus mentiras son verdades.

Y es que los cálculos matemáticos no son los mismos cuando se es oposición que cuando se es gobierno. Y a López Obrador le sucede todo el tiempo: los gobiernos anteriores gobernaron mal. Solo con él es posible la transformación.

Entonces a todo esto, ¿importa el 0.1%? La buena noticia es que se reporta crecimiento. La no tan buena es que el panorama no augura un escenario con una plataforma económica más estable.

Mientas que al presidente le siguen renunciando sus funcionarios. La inseguridad, el desempleo, la violencia y la corrupción van en aumento. Pero “naveguemos con bandera de amor y paz”.

Triste desilusión para Andrés Manuel, sus seguidores y el resto del país. La corrupción no ha disminuido ni tantito. La violencia es cada vez más común. El ideal es utópico pero la realidad es más fuerte.

Ese 0.1% también es reflejo de que las cosas no han mejorado en el día a día. La gente sigue con escasez, buscando mejores resultados económicos. Más estabilidad.

Habrá que ver si los apoyos directos han sido causa o efecto de este reporte. Porque para una persona es cómodo no moverse de ahí, llámese el caso de los “nini” que se encuentran en un estatus cautivo de futuros electores. Donde el presiente quiere asegurar la continuidad de su partido dando garantías de sufragios para los próximos años.

Pero recordemos el común denominador del presidente “yo tengo otros datos”. Y ante esa declaratoria no hay poder humano que pueda hacerle cambiar de opinión. Acostumbrémonos porque durante 5 años más escucharemos ese argumento.

¿Qué nos queda? Seguir esforzándonos día a día en lo individual y en lo colectivo. Y los que no estamos de acuerdo con el modelo económico-político-social de AMLO tampoco pondremos el pie. Por el contrario, desde una crítica muy constructiva, hacer el contrapeso. Tan necesario y sano para cualquier verdadera democracia.

 

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