Promesas y ensayos de AMLO

El presidente electo se ha caracterizado por hacer castillos en el aire y lanzar propuestas sin sustento, aún tiene tiempo para corregir.



A tres meses y medio de la elección López Obrador no cesa de lanzar promesas y ensayos de lo que hará a partir del 1 de diciembre al convertirse en Presidente de la República; aún no se sabe, bien a bien, qué realizará, pero su conducta y la de sus segundos contradicen propósitos que planteó durante sus 18 años de campaña presidencial.

Autorizó a Jiménez Espriú, futuro secretario de Comunicaciones, agitar a los macheteros de Atenco para impedir continuar las obras del Nuevo Aeropuerto en Texcoco, aunque ellos no tienen ningún derecho sobre los terrenos en que se erige, por ser propiedad federal, y les permite darse el lujo de amenazar con que pararán las obras a como dé lugar.

Jiménez Espriú parece dar la razón a la conseja de que pretende acciones de las empresas constructoras, y sigue presionando porque aún no le llegan al precio.

Para salirse con la suya, Don Javier organiza una consulta el 28 de octubre, en cuya propaganda ha gastado mucha tinta y aire en los medios, sin que aún diga qué se preguntará y, en vez de aceptar la ayuda extralegal y gratuita del INE o de Consulta Mitovsky para realizarla, la encargó a la desconocida empresa Rosemburg.

¿También ahí habrá negocio?

Para que se vea su imparcialidad Jiménez Spriú, salió ahora con que la Organización de Aviación Civil (OAC) en un estudio de 2013 recomendó construir el aeropuerto en Santa Lucía; no sabemos con qué más nos sorprenderá.

Pero es imparcial.

Aparte de que el resultado de la consulta no será obligatorio, desechó la recomendación de ayudarla con una encuesta, para aproximarse más a la verdad.

De todos modos, será Amlo quien dé el veredicto final, y aunque él mismo anuncia que no habrá parcialidad, en el mensaje de 17 minutos que dirigió, dedicó 14 a la construcción del aeropuerto en Santa Lucía y sólo 3 al de Texcoco. Si se suspende esta obra, volarán los capitales extranjeros y ya nadie dará crédito a México.

Es jugar con juego, como en Acapulco, la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) acabó en el Centro de Convenciones a sillazos la consulta pública sobre educación, que organizó Esteban Moctezuma próximo titular de la SEP, quien desatendió indicaciones del gobierno guerrerense de tomar providencias para evitar el boicot.

La gente de Amlo se acostumbró a que el pueblo impida sus consultas: Arturo Durazo, próximo secretario de Seguridad Publica, suspendió 5 últimas programadas ante el rechazo de familiares de las víctimas de la violencia a la propuesta de AMLO de “perdón y olvido”, y se lo gritaron a él mismo en Ciudad Juárez, la única a que asistió, y vio fracasar su idea de amnistiar a criminales y narcos que han sembrado cadáveres por todo el país.

Sería mejor que Amlo y colaboradores olvidaran su pasado de agitación social, pues ya como presidente no deberá seguirlo, so pena de que en un momento dado se junten diversos grupos de porros y monten un margallate imparable como meteoro.

Por otro lado, varios planes y proyectos lanzados por el presidente electo se van difuminando por falta de dinero: la descentralización de las secretarías a provincia, por caso. Ya hubo un plantón ante la casa de transición en la Colonia Roma del personal de la secretaría de Cultura, una de las más pequeñas, y dejó claro que no permitirán destrocen a sus familias.

La descentralización no cuajará, aunque Andrés siga prometiendo a gobernadores que enviará el Conacyt a Guanajuato, Salud a Chilpancingo y Economía a Monterrey.

Tampoco habrá dinero para las refinerías. Amlo se empeña en construir la de Dos Bocas, que requerirá más hectáreas enTabasco, su tierra, en donde el próximo gobernador, salido de Morena y gran amigo de Andrés, Adán Augusto López promovió una ley que autoriza que los contratos de obras puedan otorgarse sin licitación. Es fácil ver ahí la vía libre para dar los de la refinería a los cuates.

El Tren del Sureste, la siembra de millones de árboles en miles de hectáreas en Chiapas y Tabasco (donde algunos suspicaces veían un negocio de Alfonso Romo, que tiene enormes viveros en la zona) y otros planes no se darán, porque los pesos no son elásticos y Carlos Urzúa, futuro secretario de Hacienda, no encontró en esta dependencia el dineral que esperaban.

Para los ancianos (a quienes tanto ofreció Amlo doblarles su pensión) sólo les subirá de $1 124.00 mensuales a $1 245.00, y el gobierno federal fusionará en esa suma la pensión que da Sedesol con la del gobierno de la CDMX, pues Andrés decidió liberar a Claudia Sheinbaum de erogar 20 mil millones anuales y que los absorba la federación.

Además, este jueves, Amlo tuvo que retrasar su aterrizaje en Cancún, pues no podía bajar por una tormenta el avión comercial en que iba a continuar su gira de agradecimiento.

Sigue empecinado en vender el avión presidencial, desaparecer el Estado Mayor Presidencial y convertir la residencia de Los Pinos en centro cultural, aunque los hechos indiquen lo contrario.

Menos mal que aún falta tiempo para que asuma el poder real, y muchos castillos en el aire pueden derrumbársele, o cambiar.

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