El subejercicio del gobierno mina el bienestar de los mexicanos

Una de las principales tareas de un gobierno es administrar adecuadamente los recursos provenientes de los impuestos de la ciudadanía. El Estado tiene la obligación de utilizarlos para concretar obras y servicios públicos. No ejercer en tiempo y forma los recursos asignados al Ejecutivo, ocasiona que millones de mexicanos reciban de manera deficiente o de plano carezcan de los mismos.


 


Sin dinero no pueden realizarse obras y se paralizan o desaparecen muchos servicios, pero ¿qué pasa cuando a pesar de contar con recursos éstos no son utilizados? A esta acción se le denomina subejercicio y genera distorsiones en el gasto público cerrando la puerta a inversiones, afectando al empleo, dañando a la economía en su conjunto y perjudica la vida cotidiana de las personas.

Recientemente, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) dio a conocer los Informes sobre la Situación Económica, las Finanzas Públicas y la Deuda Pública al Primer Trimestre de 2019, en donde se evidencia un subejercicio del gobierno federal de enero a marzo en el gasto neto pagado el cual se ubicó en un billón 345 414 millones de pesos, monto inferior al programado en 6.1 por ciento en términos reales, es decir, 86 572 millones de pesos menos.

A pesar de que la contundencia de los datos emitidos por la Secretaría de Hacienda, el presidente López Obrador minimizó el hecho de que el Ejecutivo dejara de gastar en tiempo y forma lo autorizado por la Cámara de Diputados, argumentando falsamente que no se trataba de un subejercicio, sino de un ahorro.

 

Desmargaritando el presupuesto

Mientras Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) fueron dos de las empresas del gobierno ampliamente beneficias, las instituciones de salud pública fueron las más sacrificadas ya que retuvieron 30 mil millones de pesos. La Secretaría de Salud no invirtió 430 millones de pesos etiquetados para Prospera, el Seguro Médico Siglo XXI ni el Seguro popular.

El informe de Hacienda señala que “el menor gasto programable fue el resultado de menores erogaciones de la Administración Pública Centralizada, de los organismos bajo control presupuestario directo (IMSS e ISSSTE), de Pemex y de los entes autónomos, que se explica por la reconfiguración de los programas sociales y los cambios en la política de adquisiciones, encaminados a mejorar la efectividad y eficiencia del gasto público”.

México Evalúa, organización no gubernamental, se dio a la tarea de realizar un puntual análisis sobre los datos dados a conocer por la SHCP en el que afirma que “la inversión física del sector público cayó 13 por ciento, mientras que la del gobierno federal se desplomó 31 por ciento. Este recorte tiene la posibilidad de impactar de manera importante en la economía. Preocupa el subejercicio del sector público observado en especial en obra pública de 21 mil millones de pesos”.

Asimismo, señala que “se ha gastado menos que el año anterior, pero también menos de lo planeado y aprobado para este año, lo que pone el riesgo a la provisión de servicios públicos. El gasto del sector público y del gobierno federal disminuyó 6 y 7 por ciento respectivamente, respecto al año previo. La inversión física del sector público (erogaciones destinadas para obra pública y adquisiciones, autorizadas anualmente por la SHCP a las dependencias y entidades del sector público, a través del oficio de autorización de inversión) cayó 13 por ciento, mientras que la del gobierno federal se desplomó 31 por ciento. Lo que no deja de aumentar (6 por ciento) son los intereses de la deuda de todo el sector pública; sin duda, esto presionará la situación del balance público”.

Los rubros con las mayores caídas en inversión física son Transporte, con menos 78 por ciento anual (11 mil millones de pesos menos) y otras industrias y asuntos económicos, con menos 70% (14 millones de pesos menos).

En contraste, el segmento Combustibles y energía registró un aumento de 18 por ciento, equivalente a 11 mil millones de pesos, con Pemex y CFE a la cabeza de las erogaciones.

México Evalúa señala que un subejercicio afecta la provisión oportuna y adecuada de servicios públicos a la población.

Destaca que la puesta en marcha del primer ejercicio presupuestal es el más complicado para todo nuevo gobierno. No obstante, en esta ocasión ha sido tan elevado este subejercicio que ya hizo mella en varios sectores de la sociedad y rubros que mueven la economía.

Por tanto, queda esperar que el presidente tome realmente las riendas y ponga a producir el dinero que le fue asignado para llevar obras y servicios a toda la población en lugar de estarlo guardando bajo la etiqueta de “ahorro” para que luego pueda ser desviado o reetiquetado a rubros que puedan parecer más “urgentes”, sin percibir el daño a largo plazo que se causará.


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@yoinfluyo 
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