La solidaridad debe ser permanente

La solidaridad que muestran los mexicanos tras los desastres naturales puede conmover hasta las lágrimas.


Solidaridad


La solidaridad importa, la comunicación de los bienes espirituales y materiales permite un orden social más justo. La solidaridad es conocida también como caridad o amistad social.

En ese sentido, en general, nuestro México se ha distinguido a nivel mundial por el apoyo que sus habitantes ante diversas problemáticas o desastres naturales han tenido para con sus semejantes.

En el marco del Día Internacional de la Solidaridad, conversamos con integrantes y responsables de dos iniciativas que apoyan de manera integral a comunidades en grave necesidad, sea por su pobreza habitual o por la gravedad de sus situación aún más intensa a causa de desastres naturales.

Encuentro con México

Encuentro México (EM) nació en octubre de 2013 como respuesta de la Iglesia de la Arquidiócesis de México ante el embate de dos huracanes, Ingrid y Manuel, que azotaron a municipios muy pobres en Guerrero. Después con el paso de los años busca consolidar un modelo para el desarrollo de los 15 municipios más pobres del país, por lo que ha abandonado la atención de emergencias y se abocan a la solidaridad permanente en un sitio especifico.

Diana Ramírez Morales, coordinadora de desarrollo institucional de EM, habló con Yo Influyo.com sobre la manera en que los mexicanos aplican la solidaridad inmediatamente después de los desastres naturales.

“Creo que el mexicano es solidario por naturaleza”, señaló Ramírez.

Y agregó que los mexicanos “ante los desastres naturales nos unimos más, somos una sociedad que ante todo nos vemos como hermanos, dejamos esas diferencias que en un momento nos separan y simplemente nos unimos, empezamos a ser una cadena que poco a poco va trabajando para que salga adelante la problemática”.

Lo que observó después del terremoto de septiembre de 2017 “me dejó en lágrimas”, recordó. Indicó que le conmovió en lo más profundo cómo los mexicanos se desvivían por apoyar a gente que no conocían y que esa actitud la tuvieran personas con las que no se llevaba bien o de las que se había formado un concepto negativo.

Corazones por México

Por otro lado, los dirigentes de Corazones por México también compartieron sus opiniones con Yo Influyo.com. Marcos Hidalgo y Leonardo Arzamendi, presidente y vicepresidente respectivamente de esta asociación coinciden en principio con la opinión de Diana Ramírez; pero, al mismo tiempo, señalaron un defecto en cómo ejercemos la solidaridad: la “rapidez” con que podemos olvidarnos como sociedad de las necesidades de nuestro prójimo.

Corazones por México surgió a raíz de los sismos de septiembre de 2017. Esta organización de la sociedad civil se ha dedicado a la reconstrucción de viviendas en una de las zonas más afectadas que es el municipio de Hueyapan, Morelos. A la fecha se han entregado 31 casas y otras más están en construcción.

Además desde su conformación, en Corazones por México han buscado ser un proyecto integral y no solo de reconstrucción.

Leonardo Arzamendi comentó que la solidaridad en nuestro país se ejerce “de una manera muy fuerte cuando ocurre una desgracia, desafortunadamente conforme pasa el tiempo a la gente se le olvida que la gente sigue necesitando de su ayuda”.

Y subrayó que “hoy por hoy hay hermanos que siguen sin un techo y un lugar digno donde vivir, sobre esto habría que hacer conciencia”.

Por su parte, Marcos Hidalgo indicó que durante 3 o 4 meses se nota una fuerte ayuda, pero para el sexto o séptimo mes ya prácticamente no se ve. Y retoma el caso de Hueyapan donde a 18 meses del sismo “todavía hay unas 100 casas que todavía necesitan de la ayuda de la población”.

Recordó que no obstante que han hecho campañas de recolección, la ciudadanía responde muy poco aunque, afortunadamente, con otras asociaciones o empresas privadas han logrado conseguir los recursos para seguir con el proceso de reconstrucción.

Arzamendi dijo que “cuando el tema es noticia, la gente resiente con los demás. Sí hay acercamiento por los sentimientos, por el sufrimiento que ven”, sin embargo cuando ya no se ve se olvida y entramos en una dinámica como sociedad de querer resolver nuestras necesidades personales sin recordar que “tenemos una responsabilidad con el otro”.

En este tenor mencionó que la ayuda inmediata es necesaria, pero insuficiente. Se requiere que ésta sea continua para salir del egoísmo, no solo durante un instante e indicó que estas comunidades fueron visibles por el sismo; sin embargo, en realidad, siempre han estado olvidadas.

“Debemos mirar al otro, que nos importe su dignidad”, concluyó Leonardo Arzamendi.

@yoinfluyo
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