Alertan hambre y pobreza extrema al sur de Venezuela

La fundación “Divino Niño Guayana” se dedica exclusivamente a atender el hambre que padecen centenares de niños venezolanos con edades entre 1 y 8 años en San Félix, estado Bolívar.



Una región pobre del sur de Venezuela, en donde la desnutrición alcanzó incluso a adolescente y adultos mayores, como consecuencia de la grave crisis humanitaria que se vive en el país.

Pastora Medina, una dirigente social y creyente católica, es quien lidera esta iniciativa que nació el pasado mes de abril, para intentar contrarrestar el hambre que padece la región. “No podíamos quedarnos con los brazos cruzados al ver el hambre que padecen muchos venezolanos y que golpea con rudeza a los sectores más vulnerables, como son los niños y los ancianos”, dijo Medina, quien fue alcaldesa del Municipio Caroní y ahora dedica su día a día a la elaboración de ollas de comida que salvan vidas.

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Extrema necesidad en el Cocuy

“En San Ignacio del Cocuy entregamos insumos alimenticios a las madres para que ellas mismas los preparen los días lunes, martes, miércoles y jueves, “dependiendo de la disponibilidad de los materiales”. En La Batalla, en el centro de capacitación “Monseñor Zabaleta”, con la Hermana Salesiana Sor Marisol al frente, “entregamos alimentos los viernes y sábado; pero también llevamos comidas casa por casa”.

“Otro de los sectores que atendemos dos veces en la semana es El Rinconcito; igual que un grupo de indígenas waraos que viven en los alrededores del terminal de pasajeros. En total, son más de 250 comidas que en cada jornada les entregamos a los niños y ancianos en situación de extrema necesidad, en estos cuatro sectores de San Félix”.

Niños mal nutridos y en abandono

La mayor preocupación de Pastora Medina es la situación de abandono de los niños de la región. “Me angustia que muchos de estos niños viven prácticamente solos ya que sus madres se fueron a trabajar en las minas dejándolos con familiares que de igual manera son pobres”.

Asegura que han crecido con hambre y tienen dificultades de aprendizaje. “Sólo comen una vez al día o llenan sus estómagos de mangos. Están barrigones y llenos de parásitos. No han aprendido a hablar debido a la mala alimentación recibida. Realmente es un cuadro deprimente que queremos ayudar”.

Urge un canal humanitario

Además de Pastora Medina, en la “Fundación Divino Niño de Guayana” colaboran el director de posgrado de la Universidad Católica Andrés Bello, Alfredo Rivas, y la licenciada Ninoska de Sardi, entre otros trabajadores sociales, profesionales y voluntarios que se han sumado a la iniciativa. “Necesitamos mucha ayuda porque las recibidas muchas veces son escasas”, puntualizó.

Para poder llevar adelante este hermoso proyecto de solidaridad, Pastora se afianzó en el corazón de los venezolanos, que en momentos apremiantes como el actual sacan a relucir lo mejor de sí. Esa solidaridad está “fundamentada en la fe a un Dios amoroso que no quiere que sus hijos sufran” dijo y clamó por la apertura de un canal humanitario para Venezuela. “Tenemos un gobierno totalmente divorciado de las necesidades del pueblo”, finalizó.

Llenemos las Ollas en Venezuela

¿Quieres ayudar a iniciativas de solidaridad como la que hace la Fundación Divino Niño Guayana? Lo puedes hacer a través de la campaña de recolección de fondos “Llenemos las ollas”, que ha sido creada para ayudar económicamente a quienes como Pastora Medina trabajan con mucho esfuerzo para ayudar a quienes sufren el hambre en Venezuela. Para más información y colaborar visita www.llenemoslasollas.org


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