Carlos Abascal y la Nueva Cultura Laboral

Carlos Abascal, quien presidió la Coparmex, la STPS y Segob, podía desarrollar el diálogo con sus interlocutores desde el ejemplo.


Testimonio de la nueva  cultura laboral


“La Nueva Cultura Laboral es un proceso continuo de armonización de las relaciones de trabajo para asegurar la permanencia y el desarrollo de las fuentes de empleo”.

Si en algo empeñó un esfuerzo de largo alcance Carlos Abascal Carranza durante su vida, fue en promover en México la Nueva Cultura Laboral, es decir, lograr una relación de colaboración entre patrones y trabajadores superando la lucha entre clases.

El objetivo implica cambiar el paradigma de conflicto permanente entre trabajadores y empresarios, a una cultura en que se reconozca, como lo señalaba Carlos Abascal, que las empresas son comunidades humanas productivas y al ser comunidades, quienes las integran son personas con igual dignidad con distintas tareas y responsabilidades, explicó Carlo Pizano otrora secretario particular de Abascal Carranza.

“El centro de la unidad de trabajo es la persona”, dijo Pizano recordando el pensamiento de Carlos Abascal, sea porque quien labora en ella es persona o porque los destinatarios de los bienes y servicios producidos por las empresas también son personas.

Leer: 10 años del fallecimiento de Carlos Abascal Carranza 

Desde la trinchera de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Carlos Abascal impulsó la firma del compromiso “Hacia una nueva cultura laboral” con la Confederación de Trabajadores de México (CTM) misma que se concretó en 1995.

Y posteriormente desde su posición como secretario del Trabajo y Previsión Social (STPS) de 2000 a 2005, también la apoyó.

 

Cultura laboral hecha vida

Pizano compartió con este medio algunos hecho que ejemplifican cómo Carlos Abascal hacía vida su pensamiento frente a la nueva cultura laboral, a través de una nueva y buena relación entre empleadores y colaboradores.

En primer término recordó que cuando Abascal se integró a la STPS promovió que se elevara el salario a los colaboradores con menores ingresos, procurando que tuvieran un salario digno. Con estas acciones podía llevar adelante el diálogo con las organizaciones de trabajadores desde el ejemplo.

Abascal Carranza consideraba que la persona no es un recurso, y en ese sentido cambió el nombre de la Dirección General de Recursos Humanos a Dirección General de Desarrollo Humano, con lo que “la perspectiva cambia”, explicó Carlo Pizano.

“Sacaba lo mejor de cada uno”, era un auténtico líder preocupado e interesado por su equipo, dijo Fernando Rodríguez Doval, a través de una entrevista proyectada en el evento conmemorativo organizado por la Fundación Carlos Abascal, recordó Carlo Pizano. El joven político Fernando Rodríguez fue un cercano colaborador de Abascal Carranza en la Fundación Rafael Preciado Hernández.

 

¿Qué implica esta llamada Nueva Cultura Laboral?

En un promocional del gobierno federal en tiempo de Vicente Fox se incluía la frase “La nueva cultura laboral, la ley del mejor esfuerzo”.

Esta cultura, cuya definición ha quedado ya asentada, tiene 10 valores y 16 principios propios.

Entre los valores destacan que “el trabajo humano tiene un valor ético y trascendente que debe ser respetado y protegido por la sociedad”.

Además que “el fundamento que determina el valor del trabajo es, en primer lugar, la dignidad de la persona de quien lo ejecuta, lo cual determina su primacía sobre las cosas, sistemas económicos y administrativos”.

Se enfatiza que “el trabajo, además de ser el medio legítimo de manutención del ser humano y su familia, debe ser también el medio de desarrollo integral de la persona”.

Se contemplan también los efectos del trabajo que “es fuente de derechos y obligaciones. Los derechos deben ser respetados y promovidos. Las obligaciones deben ser cumplidas con espíritu de responsabilidad y autoexigencia”.

Y se tiene presente que “el lugar mayoritario del trabajo en la actualidad es la empresa, donde confluyen trabajadores, directivos e inversionistas, la cual no podría existir sin ello. La solidaridad entre sus integrantes y su decidida participación favorecen la productividad. La clave para avanzar en la productividad y la calidad para la competitividad radica sobre todo en la coordinación de los sectores productivos”.

En cuanto a los principios, encontramos que “la idea central que ha conducido este esfuerzo es la de alentar la cooperación entre los factores de la producción, así como los procesos educativos y de capacitación, al interior de los centros de trabajo y fuera de ellos, como los medios privilegiados para la valorización del trabajo humano, el aumento de la productividad y la satisfacción de las necesidades de los trabajadores y sus familias”.

Así como que “la revaloración del trabajo humano como elemento fundamental en la empresa para alcanzar niveles superiores de productividad y competitividad. El trabajo que posibilita la superación personal es garantía de paz social”.

Además que “los trabajadores han de percibir una remuneración justa y tener acceso a servicios de seguridad social de la mayor calidad, indispensables para ellos y sus familias, que les permitan asegurar un nivel digno de vida, durante y después de su actividad productiva”.

Por otro lado, diversos principios también atienden a la importancia de la educación y la capacitación tanto de colaboradores como empresarios.

En ese sentido, finalizó Carlo Pizano, el legado de Carlos Abascal en materia de la nueva cultura laboral es muy vasto, por lo que aún hay mucho camino por recorren al respecto; sin embargo los cimientos ya están puestos para que la sociedad civil, de la mano del sector empresarial y el gobierno avancen en esta realidad que está muy relacionada también con el “humanismo trascendente” que vivió Abascal hasta su último aliento.

Te puede interesar: Carlos Abascal un apasionado del diálogo

 

@yoinfluyo
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.