Clínicas de aborto, el Auchwitz de nuestro tiempo

Las clínicas de aborto son los nuevos campos de concentración, los Auschwitz y Dachau de nuestro tiempo, sentenció Monseñor Phillip Rilley, fundador de los Ayudantes de los Precisos Infantes de Dios, que se encuentra participando del Cuarto Congreso Sacerdotes y Seminaristas por la Vida, organizado por el Comité Nacional Provida, cuya sede este año en Casa Lago en el Estado de México.


Comparten experiencia desde NY


“Te quiero a fuera de las clínicas de aborto”, enfatizó Monseñor Reilly, a decenas de sacerdotes reunidos en el Congreso, ya que indicó que las mujeres en dificultad no van a llegar a una sala muy tranquila, él decidió hablar de la misericordia de Dios, a dar consejería de banqueta, dar a conocer las alternativas para las mujeres; y subrayó que no se puede actuar como si este fenómeno no estuviera ocurriendo.

Invitó a los presentes a que observen dichas clínicas, como tienen alambre de púas en los muros, que los guardias poseen armas, se separan a las mujeres de sus acompañantes y resaltó el hecho evidente de que eso sucede en México, incluso en sitios muy cercanos a la Basílica de Guadalupe.

Compartió que en los Estados Unidos, han aprendido a hacer frente a esta práctica, indicó que en un principio se encadenaban a las rejas de las clínicas, de hecho él mismo fue detenido en alguna ocasión o bien algunas personas se apostaba en esos sitios con mensajes muy fuertes en la espera de que eso hiciera recapacitar a las chicas, lo cual en realidad no ocurría, por eso cambió el enfoque.

Se constituyó una asociación legal, por lo que convocaban a las vigilias de oración, y los directivos de las clínicas ya no tenían que llamar a la policía, esta llegaba con él. Así se celebraba la Santa Misa, se exponía al Santísimo Sacramento, se iba en procesión a las clínicas cantando y rezando el Santo Rosario y se volvía al templo.

Reilly instó a los sacerdotes a tomar la ofensiva no esperar a que la clínica llegue a su parroquia desde hoy, hacer acciones como misas por la vida o crear un centro de para sanar el síndrome post aborto, y les aseguró que se sorprenderían de la cantidad de gente que los buscaría.

Monseñor indicó que es muy importante estar con las mujeres antes, pero también después del aborto, ya que en esa situación son muy receptivas a escuchar porque sienten dolor y necesitan ser sanadas. Subrayó que es una motivo de gran alegría cuando se les hace saber que su hijo sigue vivo en Dios, que lo podrán ver de nuevo e incluso que puede interceder por ella y por quien colaboraron en el aborto, porque ellas creen que todos ha quedad destruido, pero no es cierto.

En cuanto a los hombres, indicó Reilly, que son dañados de dos formas por el aborto, por el remordimiento de haber presionado a la mujer o por no haber podido salvar la vida de su hijo.

Monseñor Phillip Reilly, denunció que quienes están obsesionados con la reducción de la natalidad ha puesto como objetivo a nuestro país y recalcó que la Virgen de Guadalupe, lidera la lucha por la vida en todo el mundo ¿no lo haría en México?, preguntó.

@yoinfluyo

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