Hace 15 años el fundador de las Hermanas de María, Al Schwartz, llegó al Valle de Chalco por la invitación de un mexicano que lo visitó en Corea y decidió establecer ahí la Villa de las Niñas, un internado para niñas de escasos recursos
31 de Agosto Día Internacional de la Solidaridad.

“La Villa de las Niñas”: cuando se quiere se puede

Equipo de investigación Yo influyo

Hace 15 años el fundador de las Hermanas de María, Al Schwartz, llegó al Valle de Chalco por la invitación de un mexicano que lo visitó en Corea y decidió establecer ahí la Villa de las Niñas, un internado para niñas de escasos recursos. “El padre vio que Chalco era un lugar muy pobre. Hace 15 años había casas abandonadas, los niños recogían basura, tenían casa pequeñas, pero el paisaje le encantó al Padre Al porque se veía el Iztaccíhuatl y el Popocatéptl”, nos comentó la Madre Tere, quien se encarga de la disciplina en el internado.
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En "La Villa de las niñas", las alumnas cursan una secundaria técnica y un bachillerato intensivo, durante 5 años aprenden costura, mecanografía, computación, programación y cocina, además cursan estudios de secretaria ejecutiva y supervisora de industria del vestido. En las instalaciones de la institución pueden hacer deporte como fútbol, natación, tiro con arco, danza, o bien, aprender música o manualidades.
La razón de buscar a niñas de bajos recursos es porque tienen más dificultad para continuar sus estudios, “En México las niñas no terminan la escuela porque muchas veces no tienen recursos y deben ayudar a sus familias y tienen que trabajar o bien, faltan porque su mamá se enfermó y cuidan a su familia. Por esta razón reprueban en sus cursos y se van retrasando su educación”, afirmó con tristeza la Madre Tere.
Para poder ingresar a esta escuela, las niñas deben presentar su certificado de primaria y tener de 12 a 14 años. Egresando de “La Villa de las niñas” las alumnas pueden estudiar en una universidad. De acuerdo a la encargada del colegio, la educación siempre ayuda a superarse y buscar la manera de no perder el tiempo, “con nosotras trabajan mucho, estudian mucho y cuando salen, siempre hacen algo, buscan trabajo, ayudan a su familia o estudian, pero la mayoría estudian y trabajan porque sus familias ya nos les pueden dar recursos para su nivel superior. Saliendo de aquí saben aprovechar el tiempo”, enfatizó.
Para mantener una institución así existen diversas necesidades y aunque la Hermana Teresa asegura que siempre hay bienhechores, tienen fe en Dios quien –afirma la Madre– les manda personas con buen corazón para ayudar y viven gracias a ellas,

sin embargo sí pasan por dificultades, por ejemplo ahora necesitan máquinas de coser y han recurrido a donadores en Estados Unidos y en Europa.

¿En qué puede ayudar la gente? “Para solucionar nuestras necesidades diarias en cosas que consumimos: papel del baño, calcetas, ropa, útiles escolares, materiales de higiene, etc. –no comida porque es difícil guardarla”, explicó la Madre Margie Cheong, superiora de México y directora de la institución. “También necesitamos personas que nos puedan arreglar maquinas. Cualquier conocimiento o capacidad nos sirve para solventar estos problemas”, dijo la Madre Tere.

La Villa de las niñas” es un oasis en medio del desierto, los jardines están bien cuidados, las niñas se mueven corriendo de un lugar a otro, los edificios están impecables y se han ganado la confianza de los padres que mandan a estudiar a sus hijas, sin embargo al principio tuvieron que romper con muchos paradigmas.
Cuando llegaron a México la Madre Margie y el Padre Al, buscaron niños para que estudiaran en la escuela pero la gente no creía que fuera gratis y los papás esperaban a que se les cobrara, hasta que vieron que después de varias generaciones no cobraron un peso, por lo que decidieron creerles.
La Madre Tere explica con su rostro lleno de alegría que su mayor motivación es ver niños necesitados y el deseo de ayudar. “Nosotras entramos a esta congregación solo para ayudar”, afirmó.
Con cara de tristeza la Madre Margie nos explicó que tiene un problema muy severo con el municipio ya que han construido casas de interés social alrededor de la escuela y no han respetado sus instalaciones, “no hay una consideración de que es una institución grande, donde viven 4 mil niñas necesitadas, gente pobre, sin protección. Nosotras como religiosas estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para proteger a nuestras niñas pero el municipio está dejando que construyan las casas sin contra barda y con las ventanas hacia nuestra casa. Si no me quejo el municipio no hace nada, se debe cumplir la ley”, denunció.
Asimismo platicó a Yo influyo que está tratando de mandar una carta Arturo Montiel, Enrique Peña y al Presidente Fox, pidiendo que le hagan caso, ya que están construyendo a su alrededor sin ninguna consideración por su institución,

“No pedimos favores al municipio ni al gobierno porque hacemos esta obra con la ayuda de mucha gente pero en estas cosas la autoridad debe de apoyarnos, pero me siento ignorada”, enfatizó con agobio.

El siguiente proyecto de la congregación es hacer una guardería en el Valle de Chalco para madres solteras que necesitan trabajar y las hermanas de María pueden cuidar a esos niños. Va a ser la primera en el México, ya se hizo en Brasil y Guatemala. En estos países ha tenido buenos resultados, les ayudó mucho a las madres solteras.

Las hermanas de María atienden a más de 5 mil niñas en sus instalaciones de Chalco y más de 2 mil varones en Guadalajara (Villa de los niños). En todo el mundo tienen a más de 20 mil niños de escasos recursos bajo su protección. Tienen internados en Brasil, Guatemala, Filipinas, Corea y México.
“La palabra solidaridad es participación, muchas veces, la gente habla muy bonito pero no hace nada, participación quiere decir acción, aunque en México hay muchas personas amables, bondadosas y gentiles, la gente no pasa de ahí, en muchas ocasiones nos dicen ‘qué bien hacen’, nos admiran pero no hacen nada. En cambio hay gente que no habla mucho pero actúa muy bien”, puntualizó la Madre Margie.
La Madre Tere hizo una analogía sobre la solidaridad, “una gota cae a una piedra y no pasa nada pero cuando una gota cae muchas veces sobre la piedra, puede romperla, con esa esperanza estamos trabajando”.

“La mayor satisfacción y alegría para nosotras es que las niñas, después de 5 años en la escuela, hayan tenido una experiencia del amor de Dios” finalizó la hermana Margie.

A continuación presentamos un número de cuenta para donaciones:
N° de cuenta 0181530984
Banco BBVABancomer
Sucursal 123 de Chalco
A nombre de Villa de los Niños, A.C.

“Villa de las niñas” Carretera Chalco – Mixquic Km 2, Chalco, Edomex. Teléfonos 59 75 18 18 y 59 75 18 19. Fax: 52 55 59 75-18 21

Correo electrónico MargieCheong@aol.com

Autores: Maria Teresa Guevara de Urrutia y Federico González Watty.


 

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