Marcela Méndez
Las diferencias que existen en el modo en que niños y niñas ven el mundo, pueden posibilitar un mejor aprendizaje y una educación que potencie sus cualidades y capacidades.

Durante las últimas décadas, hemos presenciado en nuestro país avances significativos en materia de igualdad de derechos entre hombres y mujeres, sin embargo, en medio de estos cambios se ha perdido de vista una cuestión de suma importancia: aunque hombres y mujeres somos iguales en materia de Derecho, no lo somos en otros aspectos que también afectan el desarrollo de los individuos, como lo son el ámbito psicológico, fisiológico, conductual y emocional.

Las diferencias en estos tres campos tienen una importancia especial en el ámbito de la educación, ya que debido a ellas, el proceso de aprendizaje entre niños y niñas se da de manera diferente. Según Carolina Pérez Dueñas, Doctora en Psicología por la Universidad de Granada, estas son algunas de las diferencias de género que existen en el campo de aprendizaje y educación:

  • Las niñas dominan mejor el aprendizaje verbal.
  • Los niños tienen mayores habilidades espaciales y facilidad perceptiva con líneas, ángulos y perspectivas.
  • Los niños son más exploradores e inquietos.
  • Mientras que las niñas se interesan más por los rostros humanos, los niños lo hacen por los objetos.
  • A partir de los 16-17 años, las chicas eligen mayoritariamente letras y los chicos, ciencias.

Tomando en cuenta estas diferencias, en el siglo XXI surge el modelo de educación diferenciada, que consiste en la creación de centros escolares de un solo sexo y que toma en cuenta las diferencias de maduración y los estilos de aprendizaje existentes entre niños y niñas. 

La gran ventaja de este modelo educacional es que, al brindar una atención más personalizada a las capacidades y cualidades de los estudiantes, las niñas y los niños pueden aprender a su ritmo y bajo sus propias condiciones, dadas por la personalidad y las diferencias antes mencionadas.

Según la Asociación Europea de Educación de un Solo Sexo (EASSE, por sus siglas en inglés), la educación diferenciada “es una ayuda en la atención a la diversidad teniendo en cuenta las diferencias madurativas entre chicos y chicas y los distintos estilos de aprendizaje (…) facilitando la igualdad de oportunidades entre géneros, la socialización, la desaparición de estereotipos y la excelencia académica”. 

En comparación, en la educación mixta el modo de educar es el mismo tanto para niñas y niños, haciendo a un lado las cualidades propias de cada género y teniendo como consecuencia una menor posibilidad para que niños y niñas ejerciten y desarrollen sus propias cualidades e intereses, al estar más preocupados por la imagen que el sexo opuesto tiene de ellos. 

En México es muy reducido el número de escuelas de educación diferenciada, además de que todas son privadas. Sin embargo, como padres de familia tenemos la oportunidad de practicar la educación diferenciada al momento de estudiar en casa, basta con tener siempre en cuenta el hecho de que las niñas y los niños tienen diferencias que modifican sus procesos de aprendizaje y que cada uno se desarrolla de acuerdo a su personalidad y ritmo propios.

Si permitimos que aprendan a su modo, entonces les estaremos brindado igualad de educación, que según Leonard Sax, presidente de la Asociación Nacional para la enseñanza diferenciada por sexos de Estados Unidos (NASSPE) no significa dar lo mismo, sino ofrecer las mismas oportunidades en la educación.

 
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