Robin de Ruiter
Es una lástima que muchos católicos, atraídos por la propaganda sectaria, han abandonado la Iglesia. No saben que se exponen a perder lo más precioso que un hombre puede tener: el don de la fe.

La mayoría de las sectas se valen de todos los medios para arrancarnos la fe: se aprovechan de nuestra soledad o tristeza, de nuestra pobreza, de nuestra ignorancia religiosa, y llegan a difundir las más groseras calumnias contra la Iglesia Católica. Atacan a la Santísima Virgen María, atacan al Papa, atacan la santa misa. En fin, atacan todo lo que somos y creemos.

A veces da la impresión que muchos católicos ven con indiferencia, y hasta con desdén, la continua labor de destrucción de la fe que un verdadero enjambre de sectas está realizando entre nosotros. Nos dormimos en nuestros laureles y cuando de repente despertamos, nos damos cuenta de que un considerable número ha abandonado ya la Iglesia, atraído por la propaganda sectaria.

No es aventurado decir que estamos ante una situación parecida a la del siglo XVI, cuando poblaciones enteras pasaron a formar parte del protestantismo. Muchos católicos no saben que fuera de la Iglesia no hay salvación y se exponen a perder lo más precioso que un hombre puede tener: el don de la fe. Espero que este artículo oriente de veras a todas las personas que se ven asediados continuamente por los propagandistas sectarios que cuestionan con insistencia, y muchas veces con agresividad, nuestra fe católica.

En 1970, un importante banco norteamericano, a la sazón el banco más poderoso de la tierra, le concedió al coreano de origen japonés, Sun Myung Moon, líder de la Iglesia de la Unificación (los moonies), un crédito importantísimo. Uno de sus directores elaboró un informe en el que insistió en la necesidad de sustituir a los católicos en Hispanoamérica por iglesias como los moonies.

Al igual que ciertos poderosos banqueros, Moon es un globalista fanático. Su Iglesia de la Unificación pretende hacer que la cristiandad se rija con las mismas reglas internacionales que los economistas de la globalización han planeado para juntar a todas las naciones del mundo. Para alcanzar esta meta, la gente de estos conglomerados tenía que infiltrar y neutralizar las fuerzas patrióticas de la llamada ala derecha republicana, que se oponía al sueño de un Nuevo Orden Mundial anticristiano. Si se observa atentamente, eso es precisamente lo que Moon pretende. Estas instituciones bancarias han donado también considerables cantidades de dinero para apoyar el despliegue de la Hare Krisna.

También tienen muchos lazos con la Iglesia de la Cienciología, la Ciencia Cristiana, el Ejército de Salvación, y los Bautistas. Así mismo, extienden su influencia sobre la Iglesia mormona, que tiene su cuartel general en Salt Lake City, bajo el nombre de Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Samuel W. Taylor, en su libro Rocky Mountain Empire (“The Later Day Saints Today”, p. 66), publicado en 1978, muestra que estos grupos financieros han dado también mucho dinero para ayudar a los mormones. Estos grupos de poder económico, la Iglesia de la Cienciología, los Testigos de Jehová, y los moonies, tienen muchos lazos con los mormones y están también implicados en el control de denominaciones cristianas.

Es interesante saber que entre los más destacados masones de alto nivel no sólo se encuentran todos los líderes de los mormones, sino también otros como el difunto Herbert W. Armstrong, fundador de la Iglesia de Dios Universal (que publica la revista La Pura Verdad), todos los líderes religiosos de los Testigos de Jehová, así como ciertos líderes evangelistas [1].

Estas organizaciones no sólo han sido establecidas para controlar la religión, sino que son también fundaciones exentas de impuestos, utilizadas por las familias "iluminadas" para evadir impuestos y ocultar su riqueza, al mismo tiempo que mantienen su poder financiero. La prensa controlada las hace aparecer como organizaciones caritativas, cuando en realidad muchos de los donativos de estas fundaciones son para su propio provecho.

Otra amenaza a la fe cristiana es el movimiento New Age (Nueva Era). Este movimiento está compuesto por grupos reducidos de miembros que son autónomos e independientes. Disfrazan sus objetivos bajo etiquetas generales como la búsqueda de un mundo nuevo, mejor que el actual. La Nueva Era no sólo interviene en incontables publicaciones y libros (cada semana aparecen unos 50 títulos nuevos), sino también en cursos de relajación, sesiones de canalización, yoga y “zen”. También difunden su propia música, a saber, la New Age Music. De la misma manera, intervienen en actos de propaganda en salones y teatros.

Procuran contar con la colaboración de todos los grupos y movimientos ecologistas, feministas, pacifistas, etcétera, que se oponen a la situación actual de la sociedad. Además de ejercer la Nueva Era gran influencia en la radio y televisión, numerosas editoriales se especializan en publicar sus temas preferidos: ocultismo, parapsicología, medicina alternativa, canalización, entre otros. En los últimos años, ha tratado de asociar con ella al clero de la Iglesia Católica. Para difundir su espíritu y doctrinas en el nivel intelectual se invita, entre otras personas, a muchos sacerdotes católicos a participar en sus encuentros internacionales, con todos los gastos pagados.

Con ocasión de una reunión en Gante, el Cardenal Godfried Danneels, Arzobispo de Malinas, Bruselas, publicó en la Navidad de 1990 una extensa carta pastoral titulada: “¿Cristo o Acuario? El católico frente a la New Age”. Aquí también queremos mencionar a la secta CENTI, (Centros de Teoterapia Integral) la cual últimamente se extiende cada vez más en diferentes países de Latinoamérica, contradiciendo y atacando descaradamente los dogmas de fe de la Iglesia Católica.

Este movimiento evangélico se ha establecido en 37 países, teniendo como sede principal la ciudad de Miami. Los miembros de la secta se definen como un grupo de misioneros de la Cruzada Estudiantil y Profesional de Colombia, organismo fundado por el doctor Néstor Chamorro Pesántez, quién ha desarrollado durante 36 años, junto a su esposa, una labor gran comisionista enmarcada por supuestos milagros, señales y prodigios. A pesar de su alegación a ser cristianos, es notable recalcar que las prácticas del movimiento son un remedo ridículo a las ceremonias del judaísmo. La mentira inicia desde la base de su teoría de la “teoterapia”.

Los líderes sectarios y adeptos, consideran al doctor Chamorro y esposa como "sus padres de la fe". Aducen también que este hombre milagroso fue el inventor de la "teoterapia" por inspiración divina. Los líderes de cada distrito inician a los novatos a la secta anticipando que no son un grupo evangelista, y a Chamorro lo introducen en las mentes, como un "escogido" de Dios para derramar por todo el mundo la forma correcta de entender y vivir el Evangelio mediante su “gran invento”. Sin embargo, sepa el lector que esta actividad no fue creada por el prodigioso Chamorro en la década de los sesenta.

Teoterapia es una modalidad de consejería cristiana que surgió en el pensamiento del Reverendo Mario E. Rivera Méndez en la década de los cincuenta. Luego de haber estudiado psicología, teología y aspectos de la medicina, Méndez vio la necesidad de integrar el conocimiento de estos diversos campos del saber humano para obtener una modalidad terapéutica que pudiera traer respuestas acerca de la condición humana y ayudar a las personas a lidiar con sus conflictos emocionales. El resultado de esta integración interdisciplinaria d como origen la modalidad de consejería cristiana llamada “teoterapia”.

El verdadero fundador se adelantó en una década a las fantásticas teorías inspiradas de Chamorro. Esta secta, cuyos fundadores han hecho una gran fortuna con base en los diezmos, primicias y otros beneficios que obligatoriamente adquieren de sus seguidores, cae en grandes contradicciones. Ofrecen además paquetes turísticos organizados por sus empresas de viajes (montada con el dinero de los adeptos), que incluyen viajes de retiros espirituales varias veces al año y la peregrinación obligada que todo "cristiano" debe hacer a Jerusalén, imitando a la religión musulmana que obliga la peregrinación a La Meca.

Para adquirir "voluntariamente" ingresos por parte de los adeptos, los pseudo líderes mal utilizan ciertos versículos de La Biblia, a fin de mentalizar a sus seguidores en que cada centavo que aportan es para la obra de Dios. Muchas familias han sido sacrificadas por medio de la separación de algunos de sus miembros queridos, fortunas y herencias resquebrajadas por "la causa de Dios".

Las empresas de los Chamorro en Colombia van desde la principal cadena radial denominada Colradio S.A., periódicos, incubadora de empresas y agencias de viajes en varias ciudades de ese país y Ecuador (quienes organizan las peregrinaciones anteriormente mencionadas a precios elevados en el mercado). Como valor agregado, mencionamos que el CENTI estuvo involucrado en un escándalo económico de grandes proporciones, sin que las causas, hasta el momento, hayan sido esclarecidas. La revista francesa Le Point publicó en 1993 que desde hace muchos años, los abogados de las distintas sectas destructivas trabajan juntos en casos judiciales en que las mismas son objeto de demandas.

La misma revista informó que durante una reunión en 1992 de diferentes representantes de las distintas sectas se fundó en Francia una federación llamada Firephim (Federación de las Minorías Religiosas y Filosóficas), una organización para defender los derechos de las sectas [2]. La presidenta de Firephim es la señora Gounord, de la Iglesia de la Cienciología; el tesorero es el líder de la secta Moon, Bernard Mitjaville; y el secretario general es el "raeliano" Jaques Aizac. El Wellspring Retreat and Resource Center for Post-Cult Rehabilitation publicó en el Wellspring Messenger de Julio-Agosto de 1994, una lista de las sectas destructivas que son miembros de este "cártel de las sectas". Entre muchas otras están los moonies, la Cienciología, cultos satánicos, la Meditación Trascendental, los raelianos (culto sexual), los druidas, muchos grupos de masones, la Wicca Occidental, los Niños de Dios, los bahais, los Testigos de Jehová, y muchas otros movimientos “religiosos”.

Las sectas, para confundir a los católicos sinceros, muchas veces sacan a relucir los defectos de los peores elementos entre la Iglesia católica. Muchos católicos no son conscientes de que los ataques por parte de las sectas no se refieren a la Iglesia como comunidad, sino a algunos católicos malos, ignorantes y rebeldes. Estos se llaman católicos, pero no viven su religión. Estos no son ovejas de Jesucristo (Jn. 10, 26-28). ¡No podemos fijarnos en ellos! No podemos pasar por alto todo lo bueno que se encuentra en la Iglesia católica.

Los pecados que cometan ciertos católicos no deben constituir obstáculo alguno para los cristianos sinceros. Mediante La Biblia y un examen de los documentos históricos, se puede identificar a la Iglesia Católica, sin lugar a dudas, con aquella única Iglesia que fundó Jesús. Cualquier enciclopedia seria, facilita las fechas de la Iglesia Católica, desde su fundación hasta hoy. Jesús fundó una sola Iglesia (Mt 16, 18), y no autorizó a nadie más para que fundara otra. Así mismo, prometió que los poderes del infierno no prevalecerán contra su Iglesia, y que “Él estaría con ella todos los días hasta que se termine este mundo” (Mt 28, 20).

Esta promesa es otra por la cual podemos identificar a la Iglesia Católica con la verdadera fundada por Cristo. ¡Nadie puede hundirla! Gracias a la asistencia y la protección de Cristo, la Iglesia sigue firme a pesar de todos los ataques que ha tenido que soportar durante los últimos dos mil años. Cristo está con nosotros y nos acompañará hasta que se termina este mundo (Mt. 28:20). Es una lástima que muchos católicos, atraídos por la propaganda sectaria, han abandonado la Iglesia. No saben que se exponen a perder lo más precioso que un hombre puede tener: el don de la fe.

Diversas voces autorizadas se han levantado para pedir que se vuelva a utilizar en la Iglesia una sana apologética [3]. El Pbro. Dizán Vázquez dice en su libro Católico: ¡Defiende tu fe!, que la Iglesia debe intensificar en su propio seno un proceso de evangelización integral que llegue a todos los bautizados que no han descubierto el tesoro inagotable de su fe. Es preciso ayudar a muchos católicos a recobrar la confianza en su propia Iglesia, en sus enseñanzas, y en su moral. Devolverles la seguridad de que su Iglesia no lo ha estado engañando, como lo repiten tanto los sectarios; ayudarlo a sentir justamente orgulloso de su identidad católica [4].

Referencias

 [1] Fritz Springmeier & Cisco Wheeler, The Illuminati Formula used to create an Undetecable Total Mind Controlled Slave, Chackamas 1996, 255.

 [2] Le Point, 27. February 1993, 4.

 [3] Apologética es la parte de la teología que se dedica a exponer las pruebas y fundamentos de la fe católica, especialmente en confrontación con los ataques de que es objeto.
 
 [4] Pbro. Dizán Vázquez, Católico: ¡Defiende tu fe!, Chihuahua, 1993.

 
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