Mabel Salinas
Atrévete a soñar es la más reciente novela de Televisa con la que retoma el trabajo enfocado al público infantil, y que es una adaptación mexicana de la serie argentina Patito Feo. Este trabajo también marca el regreso de Marco Flavio Cruz y Luis de Llano como dúo dinámico en la producción de telenovelas.

Atrévete a soñar es la más reciente novela de Televisa con la que retoma el trabajo enfocado al público infantil, y que es una adaptación mexicana de la serie argentina Patito Feo. Este trabajo también marca el regreso de Marco Flavio Cruz y Luis de Llano como dúo dinámico en la producción de telenovelas.

La historia se basa en la vida de Patito, una niña poco agraciada que no tiene el más mínimo sentido de cómo vestir con gusto y en la que se combina la historia clásica del patito feo con todas las versiones de Betty “La Fea” que se han realizado hasta el momento.

Esta telenovela pretende retratar un amor puro que surge entre la pareja joven –Patito (Danna Paola) y Mateo (Eleazar Gómez)– y los padres de la protagonista –Ana (Vanesa Guzmán) y Rodrigo (René Strickler)–, quienes después de 14 años de haberse separado a causa de una mentira han vuelto a unirse gracias a la intervención del destino.

Sin embargo, a pesar del intento de retratar este amor tan inocente, Atrévete a soñar raya en la cursilería y el absurdo, ya que sus personajes son sumamente ficticios. Las madres de familia son ridiculizadas porque más que un ejemplo a seguir representan todo lo que sus hijos debieran evitar… incluso los niños se conducen de forma más madura que los adultos.

Por un lado tenemos a Ana que en cada capítulo habla y habla pero no dice nada, y todo con el fin de evitar confesar quién es el padre de su “Patito”, para lo que miente una y otra vez utilizando los argumentos más inverosímiles y absurdos jamás escuchados en la historia de la televisión.

No sé hasta qué punto sus diálogos son producto de la improvisación y hasta dónde del trabajo del guionista, pero por favor, ¡que el director de escena haga algo!

Por otro tenemos a Bianca (Cynthia Klitbo), una mujer insegura cuyo valor radica en contraer matrimonio con Rodrigo (René Strickler), meta que es movida por el interés, ya que planea hacerse de su dinero una vez que el enlace se lleve a cabo. La actuación de Klitbo deja muchísimo que desear por su exageración tanto en los movimientos como en los tonos de voz empleados.

Además, todavía para empeorar la de por sí mala historia, hay momentos en los que este personaje tiene sueños surrealistas extremadamente mal montados en los que o es Neo, el protagonista de Matrix,o una especie de heroína extraída de una mala caricatura japonesa. Es entonces cuando uno se pierde y no entiende cuál es el punto de este tipo de escenas, o qué aportan a la trama.

Pero estos montajes, que hacen alusión al nombre de la protagonista por lo patito que están, no son lo más deprimente, sino que traten al público infantil como si fueran tontos, porque ser niño no es sinónimo de ser menso o de merecer productos de baja calidad.

Y para rematar, el modelo de familia nuclear presentado está más que distorsionado, ya que Rodrigo, el papá de Patito, les da asilo a ella y a su madre, mientras que su novia Bianca entra en un estado de shock que la orilla a actuar como desquiciada mental. Y mientras llora y patalea, dará un pésimo ejemplo a su hija Antonella (Violeta Isfel) que es la antagonista de Patito, una niña mimada y presumida.

Al igual que todas las telenovelas, todo gira en torno al maniqueísmo en donde los buenos son muy buenos y los malos son muy malos, crueles y despiadados. El único fin de los antagonistas y sus “compinches” es hacer sufrir a los protagonistas. No hay lugar para los matices ni medias tintas… situación que se aleja por completo de la realidad, ya que todos contamos con virtudes, pero en muchas ocasiones erramos.

La materia prima la tienen: una historia que, aunque trillada, tiene un mensaje positivo que se centra en que la belleza se encuentra en el interior, pues a final de cuentas lo físico son meras apariencias. Entonces, si ya tienen un fondo decente (dejando de lado las distorsiones en lo que a estructura familiar se refiere), ¡cuéntenlo de la mejor forma posible y no con mediocridades!

Más adelante, en la trama se hará promoción a la campaña “Elige estar bien”, que promueve una alimentación sana combinada con ejercicio. Claro que también se pretende explotar, por medio de la mercadotecnia, todo lo que sea posible, pues se tiene planeado el lanzamiento de un disco, muñecos de los protagonistas, ropa, golosinas, tenis, entre otras cosas.

Atrévete a soñar es una telenovela en la que los padres se comportan peor que los niños porque son inmaduros, mentirosos y berrinchudos; en donde los hijos reciben malos ejemplos y poca orientación. Y al final, uno no sabe si reír o llorar por todo el “merequetengue” de “arrocito con leche” que aparece en la pantalla.

 
msalinas@yoinfluyo.com
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