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El 28 de julio de 1999 regresaba nadando de un paseo en lancha, cuando sin darse cuenta se acercó demasiado a otro vehÃculo que le alcanzó una parte de su pierna izquierda.
El mismo lanchero al darse cuenta de la gravedad del impacto la auxilió y tras una hora de trayecto al hospital, sumida en dolores y desangrándose, finalmente pudo ser atendida. Su lesión necesitó injertos, trasplantes y transfusiones de sangre durante un mes.
Cuando parecÃa que la pesadilla terminaba, su vida se puso en peligro, ya que el injerto de vena colocado en su pierna no funcionó, la única opción era amputarle la extremidad. Cada dÃa en el hospital, su familia y sus amigos no la dejaban sola. SabÃa que tenÃa muchos motivos para continuar.
A partir de este momento una nueva Perla nació. Su preparación para superar la adversidad se fundó en el deporte y en su deseo de trascender a pesar de las dificultades, pues sabÃa que la gente como ella es objeto de discriminación y de humillación.
Para sorpresa de todos y tan sólo cinco años después del accidente, la atleta mexicana asistió a los Juegos ParalÃmpicos de Atenas 2004, donde ganó una medalla de plata y otra de bronce, a pesar de no contar con el apoyo de ninguna autoridad y asistir a la justa por sus propios medios.
Ya siendo reconocida como una nueva perla del atletismo paralÃmpico, la oriunda de Chihuahua participó en Beijing 2008, donde se adjudicó la presea dorada en la prueba de 100 metros planos categorÃa T42, imponiendo un nuevo récord mundial en dicha prueba con 16.32 segundos.
Pero su renacimiento no se dio sólo en lo fÃsico, sino dentro de su corazón. En paralelo a su carrera deportiva, creó la Fundación A Paso Firme, con el propósito de orientar a los pacientes amputados sobre los mejores métodos para su rehabilitación.
Perder una parte del cuerpo no acaba con la dignidad de la persona, pues el alma queda intacta, asà lo entendió la medallista paralÃmpica, que gracias a su temple y a sus ganas de sobresalir y representar a todo aquel que sufre de alguna humillación, supo ver el lado positivo de una tragedia que le brindó una segunda oportunidad.
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