Camboya, ¿cómo hacer justicia?

alt alt

Abandonar este mundo, sin saber que te apartas, y dejar en él a más de dos millones de cadáveres fue justo lo que le pasó a Pol Pot, dictador camboyano y antiguo líder de los Jemeres Rojos, que gobernaron Camboya entre 1975 y 1979, y que fueron responsables de un genocidio en aquel país asiático.

Pol Pot, cuyo nombre verdadero era Saloth Sar, murió –sin saber que moría– el 15 de abril de 1998; su muerte, que en un principio no llamó la atención (pues con anterioridad había sido desmentida en varias ocasiones), causó la indignación de muchos: un genocida, que cargaba con la muerte de personas inocentes.

alt

Había fallecido mientras dormía; poco tiempo antes de que muriera, se informó en los medios de comunicación que las gestiones para juzgarlo por crímenes contra la humanidad habían registrado grandes avances. Aunque murió bajo arresto domiciliario, nunca pudo ser juzgado.

Hoy, a poco más de 13 años de su muerte, no se ha hallado justicia para las víctimas del dictador, ni para las familias de éstas. El régimen de los Jemeres Rojos buscaba, bajo el mandato de Pol Pot, destruir la civilización y cultura urbana, con la finalidad de regresar a los orígenes de la civilización; debido a ello, centenares de personas murieron víctimas de hambrunas, de falta de asistencia sanitaria o de purgas políticas.

Quienes sobrevivieron al genocidio buscan justicia, lo mismo que los familiares de las víctimas que murieron. El 27 de junio de 2011 comenzará, con tal fin, el segundo juicio a los Jemeres Rojos; en él, el tribunal internacional decidirá el futuro de los principales líderes del régimen que aún siguen con vida.

En el primer juicio, Kaing Guek Eav (mejor conocido como "Duch"), director de la "Oficina S-21" –centro de tortura, interrogación y ejecución del régimen de los Jemeres Rojos–, era el único acusado; y fue condenado a 35 años, luego de que se le encontrara culpable de haber cometido crímenes contra la humanidad.

En 2006 fue cuando las "Cámaras Extraordinarias en las Cortes de Camboya" comenzaron sus operaciones; integradas dentro del sistema de justicia de Camboya, las Cámaras tenían asistencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y estaba constituida como parte civil, por lo que las víctimas podrían participar directamente en el juicio; sin embargo, y pese a la novedad de la participación de las víctimas (que pretendía generar un mayor sentimiento de justicia), muchas de ellas o familiares de ellas han sido rechazadas al no comprobar los vínculos familiares o las torturas.

Recientemente, el 15 de junio de 2011, se publicó un informe en el que se hablaba de una "negligencia grave" de los jueces del tribunal especial. Se acusaba a la ONU de ordenar a los jueces cerrar los casos de los cuatro líderes del régimen que serán juzgados; dicho organismo afirmó, a través de un portavoz, que respeta la independencia del sistema judicial".

Siempre sabemos más de lo que los medios hablan más. Pero esa no es toda la realidad del mundo en el que vivimos; el genocidio cometido en la Alemania nazi es ampliamente conocido por todos, pero hay otras desgracias que la humanidad ha tenido que vivir, aunque muchos no se enteraran. La concepción de justicia en Camboya es vaga aún, ¿quién es responsable? ¿cómo castigarlo? ¿cómo recuperarse del dolor de la muerte y la violencia? ¿Cómo impedir que algo así vuelva a suceder?

 
alt
mmendez@yoinfluyo.com

( 1 Voto )
Imprimir
PDF
The Website Grade for yoinfluyo.com! Website Monitoring - InternetSupervision.com

Website Ranking