Para suscribirte a nuestro
suplemento: Hoy en Yo Influyo
1
Escribe el e-mail donde recibirás el suplemento.
2
Escribe el codigo de seguridad.
Recibirás OTRO correo electrónico confirmando tu suscripción. Al recibirlo,has click en la liga de confirmación. Al hacer esto, tu suscripción ha sido completada.
Si
por alguna razón no puedes culminar este proceso, envíanos
un correo a suscribir@yoinfluyo.com
con tu nombre, correo y los suplementos que quieras recibir.
Cuando en México supimos que Haití había sufrido un devastador terremoto, inmediatamente la ayuda fluyó en abundancia. Cuando la sociedad mexicana se enteró que el huracán Alex había causado serios daños en el norte del país, la solidaridad no fue tan inmediata. Todavía hoy sigue siendo necesario recordar la importancia de ayudar a los que sufren.
Se acercan las lluvias y los gobiernos federal y locales han anunciado que esta vez serán atípicas, por lo que son esperables nuevas inundaciones y severos encharcamientos. Los ciudadanos del norte y centro del país, que ya han sido víctimas de los efectos de las lluvias, tendrán que tomar medidas respecto de esta situación.
En este sentido, ¿qué papel están jugando los gobiernos para atenuar y hacer más llevaderas eventuales inundaciones? ¿Están listos en Nuevo León para enfrentar nuevos retos a su infraestructura? ¿Las cosas han cambiado en Iztapalapa o Chalco? ¿Podemos esperar algo diferente a lo ya visto en años anteriores?
¿Qué han implicado las manifestaciones de lo que queda del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) para la sociedad mexicana? Parece que poco para los más indiferentes, parece que mucho para los afectados por los bloqueos vehiculares. Quienes están en huelga de hambre en el Zócalo sólo son los miembros desechables de un dirigente político perverso que los utiliza y manipula para su provecho, fama y prestigio personal.
¿A los ciudadanos nos importa lo que está pasando con el SME y las negociaciones que lleva con el gobierno federal? ¿Qué acciones concretas hemos realizado para mediar en el conflicto o para hacer valer la justicia en este caso? ¿Algún órgano verdaderamente ciudadano e imparcial ha actuado en esta situación? Nada de eso.
¿Cómo reaccionó la opinión pública cuando supo de la explosión de un auto-bomba que mató a miembros de la Policía Federal en Ciudad Juárez, Chihuaha? Lo inmediato fue invocar al terrorismo y asegurar que la próxima etapa de la lucha del narcotráfico se insertará en esa lógica. Mientras tanto, la pasividad de una sociedad permisiva sigue latente.
TV. ¿De dónde vienen los políticos?
¿De quién es responsabilidad el florecimiento sin freno del narcotráfico? En parte de las autoridades, en parte de la sociedad. Tiene que ver con la adicción del vecino, del compañero de clase, del colega en el trabajo, de nuestros propios hijos. Nuestra lucha contra el narcotráfico es la lucha contra la adicción de quienes tenemos más cerca. De lo contrario, el negocio seguirá floreciendo. Los coches-bomba serán lo de menos, sin dejar de ser importantes.
México parece descompuesto. Mientras más allá de las fronteras nacionales se discuten asuntos relevantes para el futuro de la humanidad, hoy en nuestro país se padecen los efectos de una trayectoria omisa, negligente y, en ciertos casos, sumisa.
¿Cuánto nos falta para llegar al día en que los ciudadanos comprendamos que México es nuestra responsabilidad? Parece que mucho todavía. Debemos romper el paradigma de que la política únicamente compete a los políticos.
¿Queremos que el próximo año las inundaciones y efectos de las lluvias sean mucho menos graves de lo que hoy son? Participemos.
¿Queremos que el narcotráfico pierda paulatinamente la fuerza que hoy somete al Estado mexicano? Participemos.
¿Queremos que los sindicatos y los grupos de interés participen en la vida pública con base en los principios de la justicia y la solidaridad? Participemos.
No hay de otra. México depende de nosotros. Y a nosotros, ¿cuándo nos importará sacar adelante al país?
La mujer, a lo largo de la historia, se ha enfrentado a diversos retos para poder llevar a cabo su misión femenina: dar vida en el sentido más amplio de la expresión. Sin embargo, hoy tiene ante sí dos enormes tentaciones.
Comentarios