Varios de nuestros gobernantes y muchos de nuestros diputados y senadores han sido cómplices de estos crímenes, con el apoyo irrestricto al gobierno de Fidel y ahora de su sucesor real, su hermanito Raúl. Los llevados y traídos derechos humanos son gritados con roturas de vestiduras por estos mismos políticos cuando pasa algo aquí en México, como el caso de las indígenas presas. Pero en el absurdo de las brutalidades y crueldades contra los derechos humanos en Cuba, ya no sólo se guarda el silencio cómplice, sino que ahora deliberadamente el Congreso se opone a disentir, a emitir una protesta. Esto sólo nos debe hacer pensar, creo yo, que antes que la vida humana, antes que los derechos humanos, antes que la cordura y la sensatez, se imponen sus conceptos, sus ideas y sus conocimientos basados en las doctrinas comunistas, basados en esa cosa que llaman izquierda. Sí, esa cosa que llaman izquierda y que en el mundo actual se está especializando en asesinar niños en gestación además de otras aberraciones y destrucciones. Son y han sido esos políticos de esa cosa que se llama izquierda los por siempre cómplices de los crímenes cometidos por los Castro en Cuba. Esucha este podcast aquí |