Gandhi y Obama
| 03 de Febrero de 2009
Y mientras Obama inicia su periplo "con la ayuda de Dios", jura sobre La Biblia y pide su bendición para sus fieles seguidores, podemos preguntarnos qué fue de nuestra adhesión a la Iglesia por la que Dios se hizo hombre y dio su vida.
Los alharacas ateas tienen las de perder al transmitir un disfrute imposible, emboscado en pesimismo y desaliento, algo de lo que ya tenemos demasiado en este mundo caótico y falto de talento para encontrarse con el Amor de Cristo.
Iplanas2@gmail.com
( 0 Votos )






