Últimas noticias:

Derechos Humanos: ¿Tiene México algo qué celebrar?

Hoy, Día Internacional de los Derechos Humanos, México tiene muy poco que celebrar, ya que la impunidad sigue siendo un problema endémico.

Al conmemorarse hoy el Día Internacional de los Derechos Humanos, México tiene muy poco que celebrar, ya que la impunidad por violaciones a los derechos fundamentales de la población sigue siendo un problema endémico.


Por el respeto a la dignidad de la persona humana


Tortura, vejaciones a sectores vulnerables, detenciones arbitrarias, negación de servicios médicos, obstaculización de la justicia, violaciones al debido proceso, maltrato y abuso sexual (infantil y a mujeres), violencia, abuso de autoridad y discriminación, son prácticas cotidianas que no se frenan ni castigan, en detrimento de las víctimas.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) califica de “delicada” la situación por la que atraviesan los derechos fundamentales en México, al grado de que “nadie puede sentirse satisfecho ante los muchos asuntos pendientes relacionados con la violación de derechos humanos en nuestro país”.

A poco más de tres semanas de asumir el cargo, el Ombudsman nacional, Luis Raúl González Pérez, advierte que la CNDH será la voz de quienes han visto vulnerados sus derechos y de aquéllos a quienes las autoridades se han negado a escuchar.

Advierte, incluso, que servirá de contrapeso a los servidores públicos que abusan de sus funciones, por lo que actuará como puente para que se acceda al restablecimiento de los derechos vulnerados.

Y con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos, la CNDH señala que trabaja ya en la búsqueda de un modelo de justicia que evite la impunidad y el abuso del poder.

CNDH reconoce crisis

En su primer mensaje como titular del organismo (18 de noviembre), González Pérez reconoció que la situación de los derechos humanos en México atraviesa por un periodo de crisis ante el cual la sociedad demanda acciones inmediatas y efectivas que den cauce y respuesta a sus reclamos de justicia, legalidad y respeto pleno a la dignidad humana, a la exigencia básica de vivir con seguridad y tranquilidad, contando para ello con instituciones democráticas que atiendan sus demandas.

“La dignidad es el bien más preciado de la persona, a tal grado que nada la agravia más que verlo mancillado, especialmente cuando la ofensa es consecuencia del abuso del poder”, recalcó.

Asimismo, dijo que el inicio de la nueva etapa institucional de la CNDH tiene como objetivo fundamental la atención a las víctimas de violaciones a derechos humanos y el abatimiento de la impunidad lacerante, mediante un acercamiento, acompañamiento y representación, para que sus derechos, reconocidos en nuestra Constitución, se hagan valer.

No sólo eso, aclaró que el organismo institucional deberá transformarse de acuerdo con los dictados de la sociedad. “Debemos construir un nuevo paradigma institucional, para actuar con mayor decisión y firmeza, con mayor dinamismo y entrega, sin pausa y con la convicción de ser la voz de aquellos que no la tienen, que la han perdido o que se las han arrebatado”.

Transgresión al debido proceso a indígenas

La tarea, sin embargo, no será nada fácil, pues en la agenda prevalecen innumerables pendientes. Por ejemplo, está el caso vigente de los más de 8 mil indígenas de distintas etnias que purgan sentencias en centros penitenciarios estatales y federales sin acceso a una justa defensa y en franca violación al debido proceso.

Se trata de miembros de más de 100 grupos étnicos, entre los que destacan náhuatl, tzeltal, tzotzil, zapotecos y mixtecos, que pagan condenas por homicidio, violencia intrafamiliar, violación y secuestro, y quienes firmaron sus sentencias sin un intérprete y sin entender ni hablar español.

De acuerdo a la CNDH, son 8 mil 334 indígenas presos en el país, de los cuales 327 son mujeres y 8 mil 7 hombres, a los cuales, en un 80 por ciento de los casos, se les violó el debido proceso.

La mayor parte de esos casos pertenece al fuero federal y las entidades de Chiapas, Oaxaca, Puebla y Veracruz albergan al 50 por ciento de los indígenas en prisión, es decir, 4 mil 134.

Violaciones a DH, práctica constante en México: AI

En su informe anual 2013, Amnistía Internacional reveló que en los últimos años, en México, ha habido varios casos de homicidios ilegítimos, torturas, violaciones y detenciones arbitrarias perpetrados por agentes de la policía municipal, estatal y federal.

Agregó que a pesar de la aprobación de reformas constitucionales sobre la seguridad pública y la justicia penal en el país, algunas de las cuales deberían servir para la protección de los derechos de las personas detenidas, en la práctica se siguen cometiendo violaciones de derechos humanos.

Precisó que las comunidades indígenas o que sufren cualquier otro tipo de marginación, son a menudo víctimas de acoso por oponerse a proyectos de desarrollo que afectan a sus medios de vida, mientras que los y las migrantes irregulares que atraviesan México son sometidos a malos tratos por agentes federales, a violencia sexual y a vejaciones por parte de bandas criminales.

“Las desapariciones, homicidios, agresiones sexuales y otros abusos graves contra las mujeres no son debidamente prevenidos ni sancionados mediante investigaciones imparciales y efectivas, ni se da una adecuada atención a las mujeres que denuncian actos de violencia. Pese a los avances en la legislación para proteger a las mujeres frente a la violencia, su aplicación sigue siendo tenue. En el caso de la violencia familiar, las mujeres se enfrentan a numerosos obstáculos para acceder a la seguridad y la justicia, ya que las autoridades mexicanas a nivel federal, estatal y municipal no siempre reconocen que la violencia en el ámbito familiar es una violación de los derechos humanos y no sólo una cuestión privada”, argumentó AI.

Ayotzinapa, claro ejemplo de la crisis en derechos humanos: HRW

En tanto, Human Rights Watch (HRW), con sede en Nueva York, alertó a principios de noviembre que la situación de los derechos humanos en México es “crítica”, y que crímenes como la desaparición de los 43 estudiantes tras ataques de policías de Iguala, Guerrero, confirman la profundidad de esa crisis que vive el país.

“La regla en México es la impunidad y el caso Iguala es de gravedad extrema, pero es un síntoma de una crisis profunda que arrastra México en materia de derechos humanos”, afirmó en conferencia de prensa realizada en la Ciudad de México José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW.

Lamentó, además, la reacción “tardía y mala” del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto ante la desaparición de los normalistas, caso que, consideró, “es uno de los más graves registrados en la historia contemporánea de México y América Latina”.

Bajo tales circunstancias, y con un panorama bastante sombrío, México llega hoy así a la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos, donde los retos y exigencias estarán a la orden del día.

@agtz3003

@yoinfluyo

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Síguenos en nuestras redes sociales

yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo