reportajes
| 31 de Julio de 2010

El gran punto de inflexión es, sin duda, la suspensión de cultos religiosos. Ordenada por los obispos mexicanos, el hecho marcó la pauta para que los cristeros asumieran acciones más contundentes con miras a la defensa de su derecho a la libertad religiosa. El hecho concreto, y la Guerra Cristera en conjunto, son -entre otras cosas- una muestra irrefutable de la capacidad y posibilidades de participación de los laicos en la vida pública.
( 2 Votos )
Leer más... Comentarios (2)








