Los niños de calle sufren carencias extremas, trabajan desde muy temprana edad para poder comer y abrigarse del frío, sufren a diario de no saber si podrán vivir al día siguiente. Es por esto que hay que implementar ayuda al alcance de nuestras posibilidades.

La ALDF aprobó que en los casos de explotación de menores de edad y personas con discapacidad física y mental se imponga castigo de tres a seis años de prisión.