El purpurado, un hombre cercano al papa Francisco, tiene un permiso especial del Vaticano y, en varias ocasiones, ha asegurado que demostrará su inocencia.

Se trata del venezolano Edgar Peña Parra, sacerdote que trabajó hace tiempo en la nunciatura de México y que ahora será el sustituto del Secretario de Estado, Pietro Parolin.

El Papa desea que las familias cultiven en los hijos virtudes y valores, tales como: generosidad, caridad, comprensión, capacidad de perdonar y disculpar, espíritu de servicio y de llevar la alegría del Evangelio a otras familias.

El Papa Francisco afirmó que “la Iglesia siempre ha enseñado de manera coherente y autorizada la defensa de la dignidad de la vida humana”.

Hay muchas formas de participar en la política, es decir en las actividades ciudadanas de la sociedad, para el bien común.

Todos hablamos bellamente sobre la identidad laical pero en la acción todavía el clericalismo sigue imperando. Por eso, me entusiasma entre otros motivos, la restauración de la sinodalidad.

Es necesario convivir con las personas y sus problemas para conocerlos y ayudar a resolverlos, no dejarlos como excluidos de la sociedad y del desarrollo.

El ataque contra el Padre fue particularmente grave por haberse llevado a cabo durante la celebración de la Santa Misa, en la parroquia de Saint Etienne-du-Rouvray.

Hay que cuidar a nuestros sacerdotes, son pocos y la necesidad de su ministerio es mucha, el exceso de trabajo y la incomprensión de muchos los puede llevar al agotamiento o a la frustración.

Ni el sacerdote ni los novios (guardia suizo u una empleada de los museos vaticanos) sabían que el papa aparecería en la celebración.