La participación de los opositores en las decisiones de gobierno es fundamental para toda democracia, sin embargo es claro que ante el desgaste que implicaba negociar con la oposición, todo gobierno puede tener la tentación de un control absoluto.

Andrés Manuel López Obrador ha modificado leyes y atentado contra la democracia del país y aunque algunos datos lo han comprobado, debe implementar nuevas para poder protegerse.

“Democracia sin adjetivos”, obra de Enrique Krauze nos ayuda a conocer la verdad de una democracia, muy distinto a lo que vivimos hoy en México.

El gobierno de AMLO ha dejado al pueblo de México sin libertad, sin derechos y sin democracia autónoma.

El ranking anual publicado por Freedom House, ONG que mide la libertad y el nivel de democracia que tienen los países, anunció que 2018 fue un año de retroceso en el tema de libertad para el mundo.

La destrucción de un estado democrático comienza limitando y pervirtiendo sus instituciones. En México ya estamos viviendo ese proceso.

El canciller mexicano resalta el principio de no intervención, apuesta por una relación respetuosa con todos los países y asegura que México tendrá autoridad moral en materia de derechos humanos para opinar hacia el exterior al respecto.

Desde el 1 de julio, a lo largo del periodo de transición y durante el primer mes de la toma de posición, Artículo 19 ha documentado con preocupación algunas referencias del presidente que estigmatizan la labor de la prensa.

Una persona se desenvuelve de acuerdo con la ideología de la familia en la que creció y para que este bien fundamentada, necesita la ayuda de recursos por parte del gobierno y el sector educativo.

La 4ta Transformación ha traído consigo muchos problemas internos a México por la lucha entre distintas ideologías, como también el desempleo de muchos sin ser indemnizados, todo apunta a que necesitamos un nuevo orden nacional tras todo este caos, donde se reestablezca la democracia e iniciativas con sustentos claros.