Los niños de calle sufren carencias extremas, trabajan desde muy temprana edad para poder comer y abrigarse del frío, sufren a diario de no saber si podrán vivir al día siguiente. Es por esto que hay que implementar ayuda al alcance de nuestras posibilidades.

La desnutrición en menores de 0 a 5 años de edad pasó de 8 a 14.5%, en un año. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud si llegamos a 15% estamos hablando de emergencia alimentaria.