Al presidente se le aplaude y agradece el ataque frontal al robo de gasolina, la mayoría de la población lo ve con buenos ojos; lo que no se le acepta es que a los estados dónde no gobierna Morena no se les dé la importancia y relevancia que merecen.

Ante el señalamiento de un error es frecuente reaccionar con indignación y molestia, sin darnos el espacio para reflexionar sobre el equívoco. Algo así ocurre con el gobierno actual quien parece no aceptar señalamientos en contra y hace uso de la descalificación como defensa.

Esperar largas filas para poder cargar gasolina son momentos propicios para reflexionar por ejemplo en los vericuetos lingüísticos del gobierno para justificar la Guardia Nacional, estrategia que nomás no termina de convencer a sociedad, organismos ni partidos políticos.

Durante su campaña, el presidente prometió erradicar la corrupción, sin embargo no hay persecución alguna contra los corruptos, y algunos de ellos incluso ya son parte de la actual administración. Pareciera que este combate al huachicoleo es más bien una cortina de humo.

La mala comunicación por parte del gobierno ha caracterizado esta crisis por el desabasto de gasolina. Con planeación, el abuso, la corrupción y el robo en el sector energético se pudo haber manejado de una forma más efectiva. Toda hay medidas que se pueden tomar para paliar la crisis y sus consecuencias.

El gobierno de López Obrador se enfrenta a una gran crisis por el desabasto de gasolina y lo hace con falta de información y transparencia, esto de por sí es reprobable pero en el mundo de hoy es todavía más riesgoso porque el gobierno ya no es la fuente única de información.

La cercanía del gobierno de López Obrador con la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela puede darnos una idea del rumbo que quieren tomar para México. Sólo hay que recordar el refrán: Dime con quién andas y te diré quién eres.

AMLO implementó una estrategia para combatir el robo de combustible, sin pensar que esto afectaría millones de mexicanos. Y además, lo lanzó con una fallida estrategia de comunicación, centrada en la figura del presidente y sus conferencias matutinas que son insuficientes para un problema de esa magnitud.

Durante la tercera reunión en la Cámara de Diputados para hablar sobre la creación de la Guardia Nacional, la ONU y la CNDH consideraron que es necesario poner “candados” a la guardia para guiar funciones y establecer límites. 

Gobierno de México quiere explotar el mercado interno pero éste te ancla en sus propias limitaciones; Brasil apunta al libre mercado.