La humanidad contra la vida humana

¿Podemos explicarnos y explicar a los demás en que consiste la dignidad humana y cómo se aplica al final de la vida?

Muchos asuntos nos preocupan. Como son tantos y graves, es probable que tratemos de resolverlos lo más pronto posible para quitárnoslos de encima. El calificativo que los engloba a todos es corrupción.


Personas y vida humana


Sin embargo, las soluciones rápidas no van a la raíz y, por eso, con el mínimo descuido aquel problema resurge y muchas veces con más fuerza. 

Y si de cuestiones radicales se trata, el asunto indiscutible es el de la vida, en concreto la vida humana. Sin ella, sin ese principio no podemos edificar. Esta verdad, es tan obvia que ya no la valoramos. A continuación hay un elenco que muestra tanta insensatez, disfrazada de altruismo y con denominaciones dulzonas que estimulan la sensibilidad, pero atrofian la capacidad de juzgar. 

Por ejemplo: muerte digna. Todos la queremos, pero esto queda en la sensibilidad. ¿Podemos explicarnos y explicar a los demás en que consiste la dignidad humana y cómo se aplica al final de la vida? Si podemos es que ya ejercitamos nuestra capacidad de juzgar y tomar decisiones profundas.

También se dice interrupción del embarazo como si fuera desenchufar un aparato…

En el inicio y en el final de la vida

En la vida humana son importantísimos el inicio y el término de su recorrido en la tierra. Ante el aborto y la eutanasia es necesario adoptar una posición decidida pues son dos atentados gravísimos. La vida es un don de Dios y aunque nosotros colaboramos para traer a nuevas criaturas al mundo, solamente nos corresponde recibir la que llega y ayudar a que el recorrido sea lo mejor posible. Poner término a una vida también queda en las manos de Dios. Sólo Él sabe cuál es el mejor momento.

Es tan grande la independencia de los seres humanos de Dios creador que incluso buscan el apoyo de las leyes y se inventan que el aborto y la eutanasia son derechos humanos.

En la propia vida

Las faltas de respeto consigo se manifiestan en la prostitución, en las dependencias, en la pornografía, en el impudor corporal y espiritual. Aunque se mencionan éstas hay otras manifestaciones.

La prostitución como una manera de lograr beneficios económicos a corto plazo y con el consentimiento personal. El dinero importa más que la persona.

Las dependencias  son variadas, pero todas llevan a la evasión de la realidad. Se prefiere un mundo ficticio. Con ellas los logros naturales se atrofian. La vida de esas personas se inutiliza y provoca mucho dolor. La pornografía y la necesidad de ingerir sustancias adictivas provocan dependencias que deterioran seriamente el buen uso de la libertad.

El impudor corporal se manifiesta en el desmedido e inadecuado lucimiento del cuerpo. El espiritual consiste en exponer la intimidad ante personas incomprensivas o en circunstancias que no vienen al caso. En el fondo se busca un lucimiento inmoderado que encubre mucha inseguridad o una desmedida necesidad de lucimiento.  

En la vida de los demás

El acoso sexual, la esclavitud, el mal trato, los salarios injustos, los horarios laborales demandantes, las injustas condiciones de vida, el trato despectivo a los enfermos, minusválidos  o ancianos son otras maneras de menospreciar a los demás.

No se digan todos los agravios que pueden lanzarse entre los pueblos que desencadenan terribles guerras con el empobrecimiento de la mayoría y una gran cantidad de heridas físicas y morales no fáciles de curar.

Consecuencias del consciente o inconsciente desprecio a la vida

Desorden en la propagación de la especie humana con el control de la natalidad o la propagación de la vida humana por medios artificiales como la fecundación in vitro, los vientres de alquiler, la congelación de esperma. Porque la vida no se considera un don sino una realidad manipulable.

Desorden en el trato entre h y m: complementariedad vs afán de dominio para sobresalir. No se aprecia como un alguien como yo. Se desestima la compañía no se la ve como ayuda recíproca. 

Desorden en las relaciones internacionales. Unos envidian el territorio de los otros. Algunos se consideran superiores. Todo esto origina muchas tensiones, rivalidades y racismos. Porque no hay aprecio por la diversidad de culturas.

Desorden en la jerarquización de otros tipos de vida, por ejemplo, con frecuencia se defiende más a los animales que a los seres humanos.

Desorden en el cuidado del hábitat. Hay poca responsabilidad ante la herencia que dejaremos a las siguientes generaciones.

El recorrido ante tantos hechos, que de raíz atentan contra la naturaleza de las criaturas, ha de promover nuestra sensatez, de manera que para cada uno de estos hechos tengamos una respuesta honesta que nos mueva a actuar en el diseño de Dios y a tomar nuestro respetuoso papel de colaboradores.

Algunas de estas enumeraciones pueden ser más cercanas de lo que pensábamos y tendremos que enmendarlas.

Este es un paso muy importante para combatir la corrupción de manera eficaz. 

Se ha hecho tradición en muchas partes del mundo hacer marchas para expresar los sentimientos de grupos de personas. También las hay por la vida, por ejemplo la del 19 de enero en varias localidades de los Estados Unidos, con el lema “El amor salva vidas”. Estos eventos dan voz a la parte de la población que pudiera ser ignorada o distorsionada por algunos comunicadores. Es muy bueno participar, pero además es necesario llevar a cabo las demandas.

 

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Modificado por última vez en Viernes, 09 Marzo 2018 23:30

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