La Cultura de Muerte… ¿Qué está detrás? (5)

No hay la menor duda que solo reinstaurando la cultura de la vida y del amor, lograremos superar todos nuestros tan graves problemas, empezando por los del medio ambiente, que son cruciales.

Es muy importante conocer las distintas MAFIAS que están detrás de la CULTURA DE LA MUERTE y que están causando sistemáticamente tanto daño a la humanidad, del que el más importante es el que le provocan a LA NATURALEZA, que amenaza con tornarse irreversible. 


Detrás de la cultura de la muerte


Seguimos con la Segunda Parte de la masonería. Vemos que la Obra de Dios, históricamente, siempre ha sido perseguida, pero en los últimos siglos, es cada vez más virulenta y sofisticada la persecución y aunque la Iglesia nunca ha respondido con violencia y ha respetado los “acuerdos” de respeto mutuo, no ha sido igual por parte de las mafias de la izquierda (masonería), como ejemplo clarísimo está el “Acuerdo” que busco la izquierda en la Guerra Cristera, cuando  ya veían las de perder, en la que el pueblo católica (Los Cristeros) a petición de la Iglesia, depusieron las armas (no teniendo obligación de ello, pues no dependían de la Jerarquía Eclesiástica y estaban conscientes de que ya estaban  por conseguir la victoria) y que según declaraciones del General Jesús Santos Degollado, ultimo jefe d la “Guardia Nacional” (Ejercito Cristero) fueron más cristeros los que murieron después (venadeados) que durante el conflicto. Portes Gil como presidente, cínicamente declaraba: “… La lucha es eterna; la lucha se inició hace veinte siglos… En México, el Estado y la masonería, han sido la misma cosa…” (Revista Crisol, agosto de 1929).  

LA MASONERIA 2. (Continua la obra)

Pero Satanás no se da por vencido, e inicia la persecución de los primeros cristianos, a través de los judíos, que tratan en vano de acabar con la Iglesia luego en su principio (Herodes manda matar a los Santos inocentes). Saulo, antes de su conversión al caer del caballo camino a Damasco, era un perseguidor encarnizado de los cristianos, a tal extremo que Nuestro Señor le pregunta: “¿Saulo, Saulo, porque me persigues?” Y es precisamente a San Pablo, después de su conversión, a quien los judíos más persiguen al predicar el Evangelio a los gentiles, en Israel, Antioquia, Grecia, y Roma, donde desatan las persecuciones más sangrientas a través de calumnias e intrigas, surgiendo la Iglesia de las catacumbas, y los mártires del Circo Romano, despedazados por los leones. Esta persecución se extiende a todas las provincias del imperio. Es hasta con Constantino (hijo de Santa Elena, quien buscó y encontró en Tierra Santa la Santa Cruz), cuando después de aparecérsele en el cielo la Cruz con la leyenda: “Con este signo vencerás”, derrota a Magencio quien le disputa el Imperio, y ordena parar todas las persecuciones y da libertad de culto a los cristianos.

Después de la caída de Jerusalén, en los años 60, según la predicción, los judíos se esparcen por todo el mundo. Son comerciantes ricos y prósperos, doctores, y sabios, se convierten en asesores y consejeros de los reyes. Aprovechan siempre su posición para crear conflictos con los cristianos, lo que junto con el resentimiento que provoca el préstamo de dinero con interese de usura, crea reacciones violentas en el pueblo en los diferentes reinos en la Edad Media, tanto en Polonia, como en Francia, tanto en Rusia, como en España, Inglaterra, Alemania, o Italia.

En Inglaterra se expulsa a los judíos en el año de 1290, siendo la queja principal la usura, pero también las prácticas anticristianas e inclusive de ritos satánicos. Por las mismas razones fueron expulsados de Francia en 1390, de Portugal en 1497 y de Praga en 1561.

En el año 711, España es invadida por los musulmanes, invitados y apoyados por los judíos de España, que en muchas ciudades amuralladas, les abren las puertas a los moros. En 1492 se expulsa de España a los judíos, igual que en Inglaterra dos siglos antes, pudiendo quedarse todos los judíos convertidos al cristianismo. Como había muchos falsos conversos, que seguían con prácticas subversivas, se estableció la Inquisición en España, la que ya venía funcionando desde hace mucho tiempo en otros países, y que ha sido tremendamente calumniada. Puede leerse a este respecto, el libro extraordinario del historiador norteamericano Thomas Walsh, “La Inquisición Española” de Editorial Diana, o bien el folleto E.V.C. 553  “La Inquisición” de Pedro Sembrador.

Estos últimos sucesos, provocaron que se reorganizara la secta masónica, que ya había dado señales de vida antes. En Inglaterra se tienen testimonios de que ya en 1327 trabajaba la masonería protegida por el Rey Eduardo III (Las Sociedades Secretas de S.Hutin), formada como consecuencia de la expulsión de los judíos en 1290 y que en 1376 ya existía la “Hermandad Masónica de Londres”. Así en Estrasburgo, Francia existe un Escudo de los masones de 1524. Y en Colonia Alemania existe un acta de una Sesión Masónica Internacional, de 1535. Y en 1561 fungía Sir Thomas Sackville, pariente de Isabel de Inglaterra como Gran Maestre de la Logia de York.

Lo anterior, entre otros muchos datos, refuta la versión de que la masonería, fue fundada a principios del siglo XVIII. Lo que pasó, es que en 1717, no se fundó, sino que se transformó la masonería, en su llamado renacimiento, fundándose la Gran Logia de Inglaterra, el 24 de junio de1717.

La razón por la cual, a principios del siglo XVI, se reorganizara o se organizara en forma la masonería, es que el judaísmo anticristiano (No todos los judíos son enemigos de Cristo, sino solo una facción), vio la necesidad de esconder sus acciones detrás de nacionales de los diferentes países, organizándolos en logias masónicas, y así evitar la acción de los pueblos o los gobiernos, contra él. Así se convirtió la masonería secreta, en el instrumento más eficaz contra el Cristianismo, sin ningún peligro de represalias, además de que se podían ubicar más fácilmente en lugares clave, sin levantar sospechas, estableciéndose diferentes facciones o ritos, como el yorkino, el escocés, el escocés antiguo y reformado, los Iluminados de Weishaupt, los Rosacruces, posteriormente en México el Rito Nacional y otros. Todos coordinados bajo un mismo mando central, con ocasionales divergencias y rivalidades internas, que llegan inclusive a choques violentos.

Aprovechando coyunturas propicias, provocaron a través de las escuelas talmúdicas escisiones fuertes de la Iglesia, precisamente en el siglo XVI, en Inglaterra con Enrique VIII, instigado por William Cecil que se reunía con su grupo masónico en la taberna del Caballo Blanco en Londres,  y que después fue la eminencia gris, detrás de Isabel I de Inglaterra, en Alemania con Luthero, aprovechando el reciente descubrimiento de la imprenta por Gutenberg, en Suiza y Bohemia con Calvino y Zwinglio, que se caracterizaron por sus acciones en extremo sangrientas contra los católicos, igual que en Inglaterra. Las supuestas crueldades de la Inquisición, no tienen nada que hacer en comparación con estas.

Continuamos y terminamos con Masonería 3, (La Cultura de la Muerte 5). 

No hay la menor duda que solo reinstaurando LA CULTURA DE LA VIDA Y DEL AMOR, lograremos superar todos nuestros tan graves problemas, empezando por los del MEDIO AMBIENTE, que son cruciales.

“Donde hay Bosques hay Agua y Aire puro; donde hay Agua y Aire puro hay Vida.” 

@yoinfluyo

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Modificado por última vez en Viernes, 09 Marzo 2018 23:37