¡Leyes, Decretos!... ¿Son la solución?

Lo que se requiere son realidades, con esfuerzo y decisión, aplicando la cultura de la vida y del amor a la vida pública.

La Madre Teresa de Calcuta, mujer ante la cual cualquier caballero no duda en quitarse el sombrero y es ejemplo no solo para toda mujer, sino para todo ser humano no importa el “Género” al que se considere pertenecer, dijo en una ocasión: “no es el dinero el que falta, lo que falta es amor”. 


Amor para un mundo mejor


Igual pasa con todos nuestros problemas “ no son leyes o decretos los que faltan, lo que falta es reinstaurar la cultura de la vida y del amor”. Porque mientras las leyes no se basen en el amor a Dios y al prójimo e inclusive vayan en contra de la naturaleza, el entorno, el medio ambiente y de la naturaleza humana, no resolverán los tremendos problemas que enfrentamos a diario.

Han sacado leyes de transparencia, queriendo con eso acabar con la corrupción, leyes para la seguridad y protección de la mujer, leyes para aumentar la productividad, leyes para acabar con el narcotráfico y el consumo de las drogas y otras muchas (nunca habían fabricado tantas leyes),  hacen Reformas a todo lo imaginable, Energética, de la Educación y quien sabe cuántas más, ya casi hasta la pobreza la quieren hacer desaparecer por decreto. Solo falta que pretendan también legislar sobre los fenómenos naturales, los huracanes, terremotos y demás. 

Acaban de anunciar que sacarán nuevas leyes para dar seguridad y protección a la mujer. Por otro lado, la ONU la flamante Organización de las Naciones Unidas de acuerdo con su Carta de los Derechos Humanos en la que el derecho fundamental y básico es el derecho a la vida, acaba de negarle ese derecho al pequeño ser humano, que desde el momento de su concepción con su cuerpecito en formación y su alma, ya es un ser con vida propia, apareciendo su cabecita, sus bracitos y piernitas, sus pequeños deditos, todo va tomando forma y desarrollándose poco a poco en el vientre de su madre, lo que sigue pasando al nacer al mundo exterior, donde bajo el cuidado de sus padres, pero muy especialmente del de su madre que lo sintió crecer durante nueve meses en su seno.

¿Qué monstruos son capaces de negarle a ese angelito el derecho a la vida? ¡cuan grande injusticia y crimen! Putin advirtió recientemente que no dejen esa monstruosidad o tendrán que vérselas con Dios, así como también con él. No puede el asesinato basarse en el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo, porque no puede asentarse en la privación de otro ser de su derecho a la vida. No se puede afirmar que ese angelito no es persona simplemente porque se ha declarado oficialmente por una institución, que con eso solo demuestra su falta de probidad y que está dispuesta a pasar sobre todo principio de justicia y que es totalmente corrupta.

El santo padre Francisco con motivo de los 50 años de la presentación de la Encíclica “Populorum Progresso” de Paulo VI, lo acaba también de expresar  muy claro: “la paz entre los hombres es obra de la justicia.” Y la justicia se basa en el amor, que da a cada quien lo que corresponde y más todavía. Donde no hay justicia y amor, no puede haber paz. 

Donde no hay amor, hay corrupción e injusticia y aparecen todos esos males que padecemos crónicamente y de los cuales pretenden librarnos sin conseguirlo nunca. Mientras la cultura de la Muerte prevalezca y  las izquierdas detrás de las cuales está la masonería, se empeñen en imponerla, no podremos superar toda la tremenda problemática, la que pretenden hacernos creer que la están resolviendo, sin resolverla nunca.

El problema por añadidura al que nos enfrentamos es que aparecen falsos  redentores (lobos con piel de oveja), como López Obrador con Morena, que nos aseguran que ellos si van a acabar con la corrupción y terminar con la pobreza y todos los males que nos aquejan. Y hay tantos ingenuos desesperados por salir adelante, que hay la posibilidad de que México caiga en una situación igual o similar a la de Venezuela con Maduro, que  acaba de presentar una ley para “proteger al país del odio, la intolerancia y la violencia”, amenazando con penas de hasta 20 años de cárcel a quien la transgreda, además de restringir la libertad de los medios de comunicación. Acusa a la oposición de lo que el práctica.  Donde se quiere manipular al pueblo con mentiras y calumnias, está presente la izquierda, la masonería de la que su Santidad León XIII dijo que “era un auxiliar poderoso del reino de Satanás”.

“Obras son amores y no buenas razones”, un dicho más de la sabiduría popular. La corrección de todos nuestros males no puede realizarse con leyes y decretos (a las que ya pensaron en cómo darles la vuelta), manteniéndose la corrupción, siguiendo el mal sin corregirlo nunca. Lo que se requiere son realidades, con esfuerzo y decisión, aplicando la cultura de la vida y del amor a la vida pública.

¡Que diferente seria el mundo, si lo que rigiera fuera el amor a Dios y al prójimo, en lugar del amor propio desordenado, el ego fatal, del que surgen la soberbia, la ambición de dinero, poder y placer (la corrupción), sin importar los demás, ni los medios para obtenerlo!  

“Donde hay bosques hay agua y aire puro; donde hay agua y aire puro hay vida.”

 

 

@yoinfluyo

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Modificado por última vez en Viernes, 09 Marzo 2018 23:36