En un embarazo se encuentran implicadas dos partes; el padre y la madre, por lo que se debe tomar en cuenta ambas perspectivas para calificar o no al aborto como un derecho humano.
Los proabortistas justifican la práctica del aborto como un derecho humano pues de no ser así, el Estado estaría atentando contra la salud de la mujer y discriminándola. Al analizar estos argumentos se descubre su falta de veracidad.
Las personas desde el momento de ser concebidas obtienen un género al cual están dirigidos a ser y desarrollar; sin embargo, la educación en casa como en la escuela puede cambiar la forma psicológica de identificarse.
El monoteísmo se desarrolló en dos grandes ámbitos: la religión y la filosofía. La primera lo hizo a través del judaísmo, cristianismo e islamismo.
Debido al tema de legalizar los matrimonios gays, se han desatado polémicas por parte de las personas a favor del LGTB, que dicen que todo rechazo de la sociedad ante este tipo de matrimonios es muestra de homofobia; sin entender el concepto de esta palabra.
“Creo para entender y entiendo para creer”, en esto se sustenta la racionalidad cristiana, pues la fe es la base de encontrar una razón, un motivo o la verdad.
Creer en Dios no es ir en contra de la ciencia, y estar a favor de la ciencia comprobada no es estar en contra de la fe cristiana; y aunque muchos las han pintado como rivales, no hay que estar a favor de una para hacer de lado a la…
El embarazo inesperado es uno de los argumentos que con mayor frecuencia emplean los proabortistas, sin embargo, un embarazo puede cambiar de estatus a lo largo de los meses.
Cuando una mujer está embarazada, algunas personas entran en conflicto puesto que no saben si se está frente a un feto, producto de la concepción humana o bebé.
La vida humana es un largo camino de preparación para la muerte.
La campaña que pretende imponer el aborto legal, seguro y gratuito lo que impulsa en el fondo es la muerte de seres humanos en etapa embrional o fetal.
Entre el ser humano y el ángel existe un punto que los hace semejantes: tanto el ser humano como el ángel son personas.
La reflexión filosófica que apoya a la teología señala aquellos elementos que no son compatibles con la esencia espiritual angélica y, a la vez, afirma unas características que son compatibles con el modo de ser propio del ángel.