A pesar de que cada vez hay menos personas que se declaran católicas en México, el culto guadalupano sigue teniendo un gran arraigo en nuestro país.
En el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos es importante reflexionar también de las obligaciones que estos derechos conllevan.
El Gobierno Federal está construido en su mayoría por Morena, no hay algún otro partido que se le pueda imponer, por lo que el pueblo de México lo puede resentir.
Muchos consideran a AMLO un peligro para el país al tenerlo como presidente, pero, ¿qué argumentos tienen para decir esto?
México a comparación de otros países cuenta con un índice de desempleo menor o al nivel de otros primermundistas, pero eso no es lo que afecta a la población desempleada sino las medidas que hace el país para con ellos.
Apoyar a los hermanos migrantes centroamericanos es posible, pero implica un gran reestructura interna en nuestro país.
Si queremos que en México verdaderamente haya paz, no sólo tenemos que combatir el delito o la corrupción, sino ante todo la impunidad.
La campaña de oración del rezo del rosario nos pide realizar esta oración en desagravio por estos males terribles y para que la Iglesia se fortalezca.
Hace pocos días, la mayoría parlamentaria de la Cámara de Senadores impuso un límite de cinco minutos a las intervenciones de los senadores en el pleno de la misma.
La reforma educativa en cuestión fue un acto de autoritarismo, sin duda. No se consultó a los principales responsables de la educación: los padres de familia. Pero, por otro lado, un acto autoritario no se resuelve con otro acto autoritario.
A pesar de la buena voluntad que pueda tener AMLO, la falta de capacidad para entender la complejidad de los retos a los que se enfrentan puede ser un gran problema.
¿Estamos perdiendo nuestro carácter de ciudadanos para convertirnos en masas, fácilmente influenciables y dirigidas en contra del bien común y del sentido de humanidad?
El actual presidente está, desde el primero de julio, en la etapa que los estadounidenses llaman “el pato cojo” una etapa donde el poder se le escurre entre los dedos.