Última hora: ¡Franco ha resucitado!

Siguen las presiones de Pablo Iglesias y Pedro Sánchez para exhumar los restos de Francisco Franco, sin embargo, las cosas no les están resultando como quisieran.



¡Qué lástima que haya muerto Fernando Vizcaíno Casas!

Un prolífico autor que a todas sus obras supo imprimirles un irónico sentido del humor mediante el cual realizó una atinada crítica del momento histórico que le tocó vivir.

Una de sus exitosas novelas es De camisa vieja a chaqueta nueva en la cual ridiculiza a los políticos oportunistas.

Otra es La boda del señor cura en la cual –con aguda ironía– trata acerca de la evolución ideológica que se dio dentro de algunos sectores del clero.

Pues bien, ni duda cabe que si Vizcaíno Casas viviese tendría mucha tela de donde cortar.

De manera especial si nos referimos a la controversia suscitada con motivo de la decisión tomada por el gobierno socialista en el sentido de exhumar del Valle de los Caídos los restos de Francisco Franco.

Esto ya lo había intentado, allá por 2011, apoyándose en la Ley de Memoria Histórica el entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Afortunadamente no pudo hacerlo porque se le acabaron el tiempo y el dinero.

Una vez que –mediante un voto de censura– podemitas, socialista y separatistas corrieron de La Moncloa a Mariano Rajoy, una de las primeras cosas que hizo el nuevo gobierno fue volver a la carga: A toda costa había que exhumar los restos de Franco.

Es entonces cuando se encuentran con la valiente actitud de fray Santiago Cantera, O.S.B. prior de la abadía benedictina del Valle de los Caídos. Este joven y brillante intelectual, autor de numerosos libros no solamente es valioso sino también valeroso. Y, fiel a sus convicciones patrióticas y religiosas, impidió que la tumba fuese profanada.

Los rojos pretendían exhumar los restos de Franco precisamente el 18 de julio, fecha del Alzamiento Nacional, pero, ante la decidida actitud del prior benedictino tuvieron que retirarse humillados y con el rabo entre las piernas.

Sin embargo, presionados por un Pablo Iglesias que amenaza con retirarle su apoyo a Pedro Sánchez si no le obedece, los socialistas volvieron a la carga.

Ante la posibilidad de que los restos del Caudillo salgan del Valle de los Caídos, no dejan de producirse algunos episodios anecdóticos y pintorescos.

Como el de Germán Florindo, alcalde de un pequeño pueblo salmantino llamado Águeda, que debe su existencia a que fue fundado por Franco en 1954.

Germán Florindo pide que los restos sean enterrados en Águeda; todo ello con el fin de que su pueblo aparezca en los mapas y, de ese modo, fomentar el turismo.

Dentro de todo este “maremágnum” es cuando aparece un nuevo elemento: considerando que los restos de un difunto son propiedad de sus familiares, es ahora cuando entran en escena los nietos del Caudillo.

Y al entrar en escena hacen saber cómo, en la cripta de la Catedral de la Almudena, tienen una cripta en la cual ya descansan sus padres y en donde existen otros dos nichos vacíos.

Es aquí donde, si Vizcaíno Casas levantase la cabeza podría presentar todo este episodio con gran sentido del humor.

Y es que la Catedral de la Almudena está situada frente al Palacio real, en cuyo balcón principal, Franco era aclamado por las multitudes y en donde –muchos años después de su muerte– se reunían miles de sus partidarios para rendir homenaje a su memoria.

Pues bien, si los restos de Franco saliesen del Valle para ser depositados en la Almudena, sus partidarios (que son muchos más de lo que algunos piensan) la tendrían mucho más fácil ya que, en vez de recorrer 58 kilómetros hasta Cuelgamuros, les sería más cómodo caminar unos cuantos pasos para honrar a quien fuera valiente militar y prudente estadista.

Ya desde ahora (y quien esto escribe lo vio hace pocos días) en la cripta familiar que los Franco tienen en la Almudena aparecen a diario flores frescas con los colores de la bandera española.

Ante el desenlace de lo que parece ser un esperpento de los que escribía Valle Inclán, Pablo Iglesias (alias “El Coletas”) pierde los estribos y le ordena a Pedro Sánchez que mande a una de sus ministras al Vaticano para ver si lograr presionar al papa Francisco.

Lamentablemente para “El Coletas” no parece que en Roma vayan a hacerle mucho caso.

Quizás esa sea la explicación por la cual un cercano colaborador del expresidente Zapatero comentó con amargura que, si querían evitarse mayores problemas, era preferible que dejasen quedar a Franco donde actualmente se encuentra.

Con todo esto, lo que se ha logrado es que Franco se haya puesto de moda, y que se hable de él con una intensidad como nunca antes se había hecho.

Bien podríamos decir que, gracias al odio de sus enemigos, el Caudillo ha resucitado puesto que son muchos los jóvenes que ahora se interesan por conocer la vida, hazañas, obra y trayectoria de quien fuera uno de los mejores gobernantes que ha tenido España.

Tres años después de la muerte de Franco, en 1978, Vizcaíno Casas publicó una novela titulada Al tercer año resucitó. Novela que tuvo tanto éxito que fue llevada al cine.

Pues bien, ante todo lo expuesto, si dicho autor viviera tendría material más que suficiente para complementar aquella novela dando vida a una nueva obra en la cual, con su inimitable sentido del humor, criticase cuanto está ocurriendo.

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