OPINIÓN: México es la prioridad

Juan Ignacio Zavala, coordinador de la campaña de Margarita, ha dicho que, por el momento, la ahora ex candidata  no  va a declinar a favor de ningún otro contendiente.


MZ


Atragantamiento

El escribano degustaba un espléndido maridaje del delicatessen ofrecido por unos maravillosos chilaquiles en salsa verde, ahogados en crema y queso, con notas -así se dice en gastronomía- de cebollita morada, que se sumaron a un extraordinario café de olla aromatizado con canelita.

Entraron a mi máquina el mensaje de Forbes, de Yo Influyo, de Milenio y hasta de Tercer Grado apuñalándose la primicia. Margarita Zavala retiró su candidatura por la presidencia de México. Nuestro editor en España pidiendo con urgencia una relatoría del tema.

El atragantamiento fue brutal, este amanuense se dio a la tarea de andar pregunte y pregunte por todos lados, con tal de asegurar que la nota no fuera otra fake news que se acostumbran en estos casos. Todo era real. Margarita se bajó de la contienda. Lo hizo durante la grabación del programa Tercer Grado.

Por vez primera el escribano coincide un novedoso y exagerado lugar común: “Las redes se incendiaron”. En efecto. Así fue.

Primeros rebotes

Algunos festinaron la noticia. Al escribano y varios de los gentiles lectores les resulta idiota esa postura, porque implica un reduccionismo que debió quedarse en el pasado y una actitud de lo más fascista.

Otros prefirieron guardar silencio. Otros más, culpar a Anaya de los cadáveres dejados durante la construcción interna de su candidatura. En ambas vertientes resulta un tanto miope, porque es asignar el rol del victimario, ubicarse en el de la víctima y esperar que la “historia nos juzgue”. El escribano no cree en eso.

Para reconocer

A las 13:30 horas, Ricardo Anaya dijo en un tweet: “@Mzavalagc, mujer valiente y de principios. Sus aportaciones al país, y en particular a esta contienda electoral, han sido muy valiosas. A ella y a su equipo, todo mi reconocimiento” . Nada más cierto.

En el fragmento de video donde Margarita informa sobre su decisión de retirarse, se habla fuerte de valores como la congruencia y la honestidad política. Así ha sido Margarita… desde siempre.

Oportunidad de oro para los dos

En efecto, como muchas de mis hermosas lectoras y espléndidos lectores lo confirman, esta coyuntura es la espléndida oportunidad, el momento memorable y de oro, para sacar la casta; para evidenciar, de uno y otro lado, que los intereses de México están muy encima de los legítimos intereses individuales.

Del lado de Margarita

El escribano estima que es la coyuntura mejor para perdonar, con ese perdón que sana el alma y el cuerpo, y asumir una visión trascendente tal y como lo sostuvieron los fundadores del PAN, en un modelo político que constituye una brega de eternidades, no en cuanto lejanía de los éxitos, sino en términos de trascendencia del ser y quehacer de la propia Institución.

No se pueden olvidar los agravios porque se pierde el momento de aprender. Pero sí es factible con una buena dosis de magnanimidad –de alma grande- ver más allá de las propias aspiraciones satisfechas.

Se trata de que, en función de valores e ideales superiores, se auspicie la unidad que no es uniformidad; se otorgue un enorme respeto a la libertad como el don maravilloso que Dios le regaló al ser humano y que Él mismo también respeta. Esto es, no vale la pena empantanarse en recriminaciones, reproches, rumorología o maledicencia. No sirve absolutamente para nada y a México tampoco le es útil.

De parte de Ricardo

El escribano coincide a plenitud con el espléndido periodista Alejandro Feregrino: Anaya tiene la oportunidad de oro “para mostrar altura, humildad y decencia. Hacer un mea culpa, buscar a la señora Zavala y, por fin, darle el lugar que le corresponde en Acción Nacional”

La expresión es atinada. “Haiga llegado como haiga llegado”, Ricardo Anaya tiene en sus manos y en su humildad como político, de sumar a favor del México en estos momentos de graves decisiones y consecuencias para la Nación.

Declinar o no declinar

Juan Ignacio Zavala, coordinador de la campaña de Margarita, ha dicho que, por el momento, la ahora ex candidata no va a declinar a favor de ningún otro contendiente. Es sensato y mesurado. Sin embargo, no se trata de declinar y arrastrar el fetiche de una derrota que no existe.

Esta mañana, mi querido Ciro Gómez Leyva sostenía que no le encontraba mucho sentido a que Margarita Zavala declinara favor de Anaya, porque solo serían 2 o 3 puntos porcentuales, a lo mucho. No puedo estar de acuerdo con Ciro.

Lo que sí, efectivamente es previsible, se encuentra en el aliento de eficaz esperanza para panistas en las filas de Ricardo y para los panistas y simpatizantes en el búnker de Margarita, pero en especial, se trata de un respiro, de una bocanada de aire fresco para todos “los indecisos” (a quienes algunas casas encuestadoras agregan “de forma cuchareadamente irresponsable” a los votos a favor del propietario de Morena)

Esta parece ser la oportunidad que México y 7 de cada 10 mexicanos estábamos esperando. Gracias Margarita por tu valentía de mujer de Estado; gracias Ricardo por ponerte a la altura del corazón magnánimo que tanta falta le hace a muchos panistas de hoy.

Los abrazo –a ambos- con enorme cariño y respeto.

 

@yoinfluyo

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* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

 


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