Pablo el caminante eterno, capítulo XIX. Una situación delicada

Pablo encontrado por sus amigos casi sin vida a causa del Evangelio es la imagen que sería después imitada por miles de cristianos que irían al sacrificio de la vida por su fe, una fe que nosotros hemos recibido en forma gratuita y vivimos de una manera demasiado cómoda y poco comprometida, por eso es importante remontarnos a  nuestra historia originaria partiendo del sacrificio de Jesús y después viendo la heroica imitación de los primeros cristianos, para recordarnos un poco que estamos en deuda con nuestro pasado y debemos hacer algo por corresponder con una nueva evangelización empezando por nosotros y siguiendo con los que nos rodean.


Pablo predicando


Para evitar que los judíos se dieran cuenta de que no habían concluido su obra, en esas condiciones Pablo tuvo que ser llevado a la cercana población de Derbe, que distaba cuarenta kilómetros y se recorría en ocho horas  de camino, desde luego iba Bernabé y muy probablemente Timoteo, pero no deja de sorprender la resistencia física de Pablo, que en las condiciones que estaba soportó la travesía a través de una llanura salina y el traqueteo  del carruaje por un camino escabroso, El apedreamiento dejaría para siempre huellas en Pablo y por ello un día dirá en la carta a los Gálatas: ¡En adelante nadie me moleste más! ¡Porque yo llevo en mi cuerpo los estigmas del Señor Jesús!

Había una tendencia en aquel momento por un lado a rebajar lo divino y a asemejarlo demasiado a los hombres, y por otro lado a divinizar demasiado a los hombres poderosos  como sucedió con los emperadores Nerón y Calígula, por eso la reacción de San Pablo fue tan radical cuando quisieron convertirlo en dios, misma situación y aunque no tan grave que se presentaría después cuando en Corinto  quisieron hacerlo líder de un partido Pauliano y el les recriminaría con severidad diciendo : ¿Acaso Pablo ha sido crucificado por vosotros? ¿O habéis sido bautizados en el nombre de Pablo?

Seguramente Pablo debe haber tenido que pasar una buena temporada delicado de salud en cama reponiéndose de sus heridas, afortunadamente los judíos lo habían dado por muerto y dejaron por lo tanto de seguir sus huellas. Pablo lo refleja también cuando dice “Hijos míos, de nuevo padezco dolores de parto por vosotros, hasta que Cristo obtenga forma en vosotros”.

Pablo debe haber pasado cerca de un año predicando en medio de una sociedad llena de supersticiones, de la cual se aprovechaban hechiceros y embaucadores, pero con la ayuda de Timoteo se fue extendiendo en esta región de Galacia la buena nueva del Evangelio y se fueron fundando comunidades que se irían consolidando con el tiempo.

Durante este tiempo fueron ordenando como sacerdotes a hombres virtuosos, y en todos ellos fueron sembrando en su corazón que por muchas tribulaciones que experimentaran en su camino hacia Jesús, y que padecieran por la evangelización siempre, tendrían como recompensa el consuelo de Jesús y al final conquistaría la salvación, meta de todos en esta vida.

Esta etapa serviría también a Pablo para reflexionar, y sin perder fuerza ni amor, saber que en ocasiones no debía ser tan impetuosos en sus reacciones sino utilizar la prudencia cuando se requiriera.

 

 

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