El poder de la “incertidumbre”

Nos cuesta trabajo la incertidumbre…


 Incertidumbre


Nuestra vida es una permanente exposición a lo “inesperado”, algunos lo ven como un problema que paraliza, otros como una oportunidad para evolucionar.

¿Qué tipo de persona eres cuando sucede algo que no esperabas?: ¿te paralizas o sigues adelante?

Por mucho que queramos mantener el control, hay acontecimientos que tienen lugar de forma abrupta y que nos obligan a replantearnos la vida.

Francesc Miralles nos hace reflexionar sobre este tema en su artículo de la revista El País Semanal:

Vivimos en un constante cambio e incertidumbre, pero eso no tiene por qué ser malo. Veamos este relato:

Un día, el caballo de un campesino se escapó. Su vecino le dijo: “¡que mala suerte has tenido!”. El granjero respondió: “Quizás”. Al día siguiente, el animal regresó acompañado de cinco yeguas. El hombre volvió y le felicitó: “¡Que buena suerte has tenido!”. El dueño replicó: “Quizás”.

Poco después el hijo del campesino, que solía montar a caballo, se cayó y se rompió una pierna. El amigo le comentó: “¡Que mala suerte has tenido!”. Este contestó: “Quizás”. Al día siguiente llegaron unos oficiales del Ejército para reclutar al muchacho y luchar en la guerra, pero no pudieron llevárselo porque tenía la pierna rota. Entonces el vecino exclamó: “! Que buena suerte has tenido”, El padre repitió: “quizás”

El mensaje de este tradicional relato es claro: no se puede saber el alcance de lo que sucede a nuestro alrededor en todo momento.

Las cosas acostumbran a pasar por algo, como bien se dice, aunque tal vez tardemos un tiempo en desvelar en qué consiste ese “algo”

Steve Jobs, fundador de Apple, definió su teoría como “conectar los puntos”, que explicaba como muchos acontecimientos inesperados suceden en la vida de una persona, y adquieren todo su sentido cuando se contemplan en perspectiva.

Ejemplos: una vocación que se descubre después de haber perdido un trabajo; el padecimiento de una enfermedad que facilita la reflexión y desemboca en cambios; la ruptura de una relación y en encuentro con el verdadero amor.

Nos cuesta trabajo la incertidumbre. En cuanto las cosas dan un giro inesperado, tendemos a sentirnos abrumados. Debemos de aplicar la idea del “quizás” y ver cuales son las posibilidades futuras.

El ser humano se aferra de forma natural al mundo conocido, a lo previsible. A medida que nos convertimos en adultos, solemos hacer las mismas cosas y esperamos resultados que nos son familiares.
Esto nos produce una sensación de control que aporta calma, aunque estemos aburridos con nuestra vida.

Desconocer lo que sucederá equivale a salir de nuestro hogar para adentrarnos en un mundo incierto sin saber que nos deparará.

La famosa “zona de confort”, en donde la incertidumbre, la escasez y la vulnerabilidad son mínimos, es decir, donde creemos que todo está bajo control.

Sin embargo, esto nos mantiene estáticos y probablemente aburridos, no somos creativos.

No le tengas miedo, la incertidumbre nos hace crecer, nos lleva a realizar actividades nuevas, a conocer a otras personas, a vivir experiencias que nunca hubiésemos pensado.

Nos dice León Tolstoi: “La vida es demasiado larga para decir que algo es definitivo: di siempre quizás”

¿Qué podemos concluir de este tema?

Hay cosas que no tienen una explicación racional, así que, en lugar de tratar de controlarlo todo, es mejor estar dispuestos a “esperar lo inesperado”

En vez de sucumbir al miedo, si aceptamos que la vida es cambio y una sorpresa constante, sabremos navegar en el torrente de nuevas posibilidades que nos lleva al futuro.

Te invito a encontrarle el lado bueno a la incertidumbre, a no querer tener todo bajo control, a aceptar aquello que viene y recordar este dicho popular: “por algo suceden las cosas”

¿Cuál es tu opinión?

Lucía Legorreta de Cervantes
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
www.lucialegorreta.com


@yoinfluyo

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com