Una campaña moderna para un candidato premoderno

La coordinadora de campaña de AMLO y su propaganda corren acertadamente por otro carril.


Campaña de AMLO


Las últimas semanas AMLO ha diversificado su presencia de distintas maneras. Desde el 'ya sabes quién' los creativos de la campaña lopezobradorista han multiplicado sus piezas y diseños. Nadie puede decir que no se trata de una campaña original y, muchas veces, atractiva y divertida.

 

No sé si tenga algo que ver pero desde la llegada de Tatiana Clouthier a esa campaña, se trató de dar un giro radical a ciertas formas. Tatiana desplazó a los tradicionales voceros de López Obrador: Batres, Mario Delgado y la grotesca Yeidckol Polevnsky (antes Citlali Ibañez). Las figuras acartonadas, los discursos de insultos y las personalidades violentas fueron sustituidas por una mujer norteña de clase alta y apellido ilustre, expanista, que se mueve con destreza en los medios, de frases simpáticas, 'entrona' a la manera del norte y que ha resultado una presencia fresca e innovadora en una campaña cuyo candidato lleva más de 20 años en el ámbito público.

 

Quién sabe cómo hayan recibido a la señora Clouthier los de Morena. No les ha de caer muy en gracia una advenediza cuya imagen choca con la de los tradicionales militantes y voceros morenistas. Muy pronto la frescura de Tatiana estuvo en todos los medios. Hábil para debatir, 'echada para adelante', y con un buen manejo del discurso de la indignación, Clouthier se convirtió en una figura que representaba a un nuevo AMLO y, más aún, a un votante no tradicional de López Obrador. El éxito fue inmediato, los medios se la peleaban para entrevistarla, su presencia parecía triplicarse, estaba en todos lados. Rápidamente creció en Twitter, donde los fans de AMLO se mueven con facilidad. Desde esa plataforma señala a sus adversarios, pone piolines, flores y memes tempranito en la mañana. Está a punto de ganarse el título de Lady Meme. Es defendida a capa y espada por los pejezombies, y ya la candidatean para la presidencia en 2024.

 

Por supuesto, el problema de aparecer de esa manera es que también se mostraron su defectos: su falta de sustancia, las promesas de entregar documentos que nunca da y ya con el tiempo pues la gana de convertirse en la estrella total. La última vez que coincidimos en un programa de televisión, ella ya miraba a las cámara sin importarle la discusión, un error desde mi punto de vista tratar de mostrar algo impostado contrario a la frescura con que empezó. De cualquier manera es innegable lo positivo que ha sido para AMLO la presencia moderna de Clouthier que ha sacudido la polilla y la amargura de esa campaña.

 

Lo mismo se puede decir del folleto de política económica de AMLO, llamado atinadamente con humor Pejenomics, que se difundió la semana pasada. Se trata de un diseño moderno y llamativo que explica de manera clara algunas de las propuestas económicas de López Obrador. Ojalá se lo pudieran pasar al propio candidato para que pueda entender las cosas que dice. La pieza es buena y deja ver la preocupación que existe al interior de la campaña lopezobradorista por proyectar una imagen menos avejentada y ligada al pasado que proyecta Andrés Manuel.

 

Resulta curioso que estamos ante una campaña moderna para un candidato premoderno. Ha sido evidente que López Obrador y la modernidad no se llevan. Nunca se ven fotos de él con computadoras, es probable que no sepa prender un IPhone y más bien manifiesta un rechazo a todo lo que sea avance y progreso. Sin embargo, su coordinadora de campaña y su propaganda corren acertadamente por otro carril.

 

@yoinfluyo

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