La mudanza desastrosa

Los recortes presupuestuarios de la cuarta transformación del presidente Andrés Manuel López Obrador llegan a límites insospechosos, y ojalá que La Ñora no tenga la razón, pero predice que esta situación de austeridad tendrá malos resultados para México.


La Ñora opina de política y algo más


Esta ñora tiene unas primas, ñoras como ella, y compartían una tía. La tía se murió un día. Su único hijo vivía en Madrid así que las ñora-primas y esta ñora se ofrecieron a desmantelar la casa de la difunta para que el primo la pudiera vender. Las ñoras entre más somos, más entusiastas nos mostramos… y desarrollamos una ligera competitividad.

Cada una atacó diferente habitación y los montones de vestidos, abrigos, archiveros y vajillas comenzaron a crecer exponencialmente por toda la casa. Primero cruzábamos a la habitación donde estaba la otra preguntando si se quería quedar con este florero o con aquella mascada, pero luego entramos en una frenética actividad hasta que una de las ñora-primas grito: ¡Un montón de abrigos se le había caído encima y necesitaba ser rescatada! Una vez concluida la misión de rescate, y de contener el ataque alérgico de la otra ñora-prima, nos comenzamos a reír, porque habíamos logrado crear un hermosísimo laberinto y atrasado la mudanza hasta que pudiéramos arreglar todo el relajo que nuestro entusiasmo había creado.

El gobierno actual parece que tiene los mismos problemas. En lugar de tener un primo con prisa por vender –perdón, sí quieren vender que son austeros e incorruptos– tienen un yo-les-miento-porque-la-verdad-es-neoliberal que les urge a hacer recortes y recortes. Y al igual que las ñoras-primas se lanzaron a recortar y recortar de manera entusiasta en todo. Y no sólo una vez, cada semana sale un nuevo “memorándum” donde se recorta todavía más.

Y cuando se dice en todo se dice en todo: a últimas fechas están brincado los resultados terribles en cuestiones de salud, que le pegan a muchísima gente. Desde que les cortan los pagos a los médicos que harán su servicio social, hasta hospitales que ya no tienen suficientes sábanas o presupuesto para alimentar a los enfermos y otros que están a nada de quedarse ¡sin agua!

Pero los recortes, y la centralización de decisiones, llegan a extremos insospechados: se les ha quitado el seguro médico a los policías federales y sacaron a algunos de un hospital porque el gobierno no pagaba, o que en la Conabio que vigila los incendios les cortaron el internet de alta velocidad. ¿O qué tal que no regresaron a una directora del festival de Cannes porque no pidió permiso para ir y no se había autorizado el monto de un viaje para promocionar el cine nacional? Y como remate chistoso recortaron a la mitad los premios literarios que da el INBAL… y hasta ahí llegó esta ñora leyendo la sección de cultura...

La renuncia de Germán Martínez al IMSS fue parecido al grito del niño en el “Traje nuevo del emperador”, pero en lugar de denunciar lo obvio de que el emperador va desnudo, fue: ¡Hacienda recorta sin ton ni son! El funcionario se regresa a su curul dejando la duda que esta ñora comparte: ¿De verdad todo es para construir una refinería que por su Dos Bocas parece que va a morir? ¿Es todo para becas de ninis que serán muy felices con ella pero que si les da apendicitis a lo mejor les toca una infección por las sábanas sucias? ¿O qué hay detrás de no usar todo ese dinero que por ley debería servir para que el gobierno funcione? Esta ñora siente un hueco en el estómago, muy parecido al vacío del presupuesto.

 

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