AMLO y Marie Kondo

Marie Kondo parece haber enseñado a nuestro presidente a quedarse con aquello que lo hace feliz a él y despedirse de lo que no sin más ni más.


AMLO y Marie Kondo


Esta ñora tiene que confesar que sí era acumuladora. Tenía guardados los pantalones de variadas épocas: flaca, flaquísima, por si regreso al peso, maternidad, tiene elástico porque es cómodo no porque esté gorda y así, en varios colores. Y también tenía la ropa de los escuincles, perdón, bendiciones, guardada en lindas cajas marcadas con preciosas etiquetas: “ropa niña con 1 día 8 semanas”, “ropa niño 8 semanas y media a seis meses”, o sea, esta ñora era acumuladora pero organizada, pues.

Y como a la vida de muchas ñoras, llegó la gurú del orden, Marie Kondo. La chaparrita japonesa es una cosa linda, como muñequita de pastel y te aconseja que hagas un montón con tu ropa, y luego tomes cada prenda: si te hace feliz la guardas, si no, la tiras. Y así de fácil te vas quedando sólo con lo que te provoca sonrisas.

Mientras aplicaba las técnicas japonesas a esta ñora le quedó claro que el me-querían-envenenar-dice-la-tía-Tatis “marikondeó” el presupuesto aprobado. Tomó en sus manos el programa de estancias infantiles que en su discurso inaugural juró no sólo mantener sino reforzar, y al abrazarlo sintió que no lo hacía feliz y lo desechó. Luego, pasó a varios de los programas específicos de salud como algunos de cáncer cérvico-uterino, los abrazó y descubrió que le traían recuerdos amargos del pasado y los desechó. Luego, tomó un montón más grande de programas con los que el gobierno se apoyaba (que no al revés, ojo) en la sociedad civil para atender diversas problemáticas incluyendo la violencia doméstica, el sida, mujeres en diversas situaciones de vulnerabilidad, atención de desnutrición… ¡y los desechó en bola!

Ah, pero cogió su bola de béisbol y su bat, ¡y recordó cuán feliz lo hacen! Y entonces le destinó no sólo presupuesto, sino una oficina completita dependiente directamente de presidencia. ¡Ya mero se la va a dejar manejar a Ana Gabriela Guevara que está al frente de la CONADE! ¡Claro que no, la puso bajo su ala de ganso!

Y todas estas reflexiones vienen a cuento, además, hoy que es el Día de la Mujer. Y eso ha llevado a esta ñora a pensar que desde diciembre el no-me-asusta-el-coco-porque-yo-me-lo-bebo-frente a las cámaras ha ido proyectando lo que la mujer es para él. No sólo se ve en su “marikondeo” del presupuesto, desde antes insistió en que las madres de familia llamaran la atención de sus escuincles para que se portaran bien y no delinquieran, y no anduvieran de huachicoleros y arreglaran bien sus cajones. Si simplificamos el argumento, o lo “marikondeamos”, la interpretación es si hay inseguridad es culpa de las mujeres y no de los padres ausentes o de la impunidad rampante o de la justicia selectiva.

Antes de que alguien me diga que el gabinete tiene más mujeres secretarias de estado que cualquier otro, esta ñora está dispuesta a reconocer que ahí sí el trato es parejo: no le hace caso a nadie, ni a los secretarios ni a las secretarias.

A esta ñora, más allá de la anécdota de que la seguridad nacional se mide a chanclazos, o que se hayan desechado los programas destacados antes, que pudo haber sido mera casualidad o, una cuestión propagandística subrayar los agravios a los temas de la mujer, lo realmente alarmante es la facilidad con la que el yo-soy-el-estado-dice-mi-secretaria-favorita ignora lo aprobado por otro poder de la unión, que se lancen machetazos al presupuesto y se den explicaciones con ligereza, que las “soluciones” se reducen a lanzar dinero como si de bolo de bautizo se tratara. Sin rendición de cuentas, sin medición, sólo “abrazando” el programa y “midiendo” la felicidad que procura, sin ningún método.

Esta ñora tiene la impresión parece que quien encabeza el gobierno actual parece tener una excelente relación con lo masculino: el pueblo bueno, el enorme escenario, y el béisbol y una muy conflictiva relación con lo femenino: la medición y rendición de cuentas, la sociedad civil y la ley. Esta ñora está preocupada.

Te puede interesar: Se extiende como la humedad 

@yoinfluyo
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com