¿Una “constitución moral”?

Andrés Manuel López Obrador parece tener la idea de crear una constitución moral, a lo que muchos tememos por lo que implicaría.


Constitución moral


Una moral de estado, una ideología de estado, una religión de estado… cualquiera de ellas es propia de un gobierno autoritario. La propuesta de AMLO de crear una “constitución moral” parece un pretexto conveniente para dar paso a eso que tanto tememos varios.

El pasado lunes, Andrés Manuel dio a conocer la convocatoria para la creación de una constitución moral y presentó al equipo redactor conformado por Jesús Ramírez, próximo encargado de comunicación social del gobierno y exeditor de Regeneración; Verónica Velasco, productora y periodista; José Agustín Pinchetti, escritor y columnista de La Jornada y ex secretario de gobierno de AMLO cuando fue jefe de gobierno del DF; y Enrique Galván, abogado y columnista de La Jornada.

¿Otra constitución? Esa es la primera pregunta… ¿por qué deberíamos tener otra constitución?, esto preocupa mucho considerando que la que tenemos no ha sido respetada por el presidente electo. Este es un tema de legalidad, nuestra constitución no es perfecta pero nos da un marco legal que debe regir la vida pública del país.

¿Lo moral? Ningún gobierno debe decidir en el ámbito privado de las personas, mucho menos definir lo moral, esto trasciende al Estado. Justo es el Estado el que debe procurar las condiciones necesarias para la convivencia, no le toca definir ni imponer ninguna ideología o criterio en el actuar de las personas ya que esto sería atentar contra su libertad. Un ejemplo agraviante es que Verónica Velasco busque imponer sus posturas diciendo que su prioridad en el proyecto es el tema de diversidad sexual.

Este documento se pondrá a consulta (para no variar), la cual se llevará a cabo de enero a abril del próximo año en la cual podrán presentar propuestas tanto individuos como organizaciones, para terminar en una convención en el mes de junio.

Queda el dilema, ¿participar o no participar?

Después de las dos consultas que se han hecho sin transparencia, sin la legalidad y sin representación, es difícil creer que realmente se abrirá el diálogo y el debate para la formulación de este documento.

Lo que sí creo es que ya no podemos quedarnos callados, esto es una lucha por la legalidad. Pero también es una lucha por la libertad de conciencia para los que no compartimos la visión ideológica del equipo de AMLO. Creo que ser omisos es un grave error, debemos participar y exigir que se respete nuestro marco legal y nuestras convicciones morales. Debemos actuar organizadamente y exigir estratégicamente lo que como sociedad civil creemos y defendemos, la legalidad, el estado de derecho, la democracia, los valores humanistas, la familia, la vida y las libertades.

Es nuestro momento, alcemos la voz.

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