Prevalece el periodismo poco profesional y anti ético

Lamentablemente la mayoría de los medios de comunicación no retomó el tema de la reciente marcha por la vida, lo cual es una muestra de que en ocasiones los periodistas dan más importancia al amarillismo que a noticias verdaderamente trascendentes.



El periodismo profesional tiene como características ser una labor intelectual orientada a recoger hechos, ideas y juicios desde la realidad, con verdad. Para ello se requiere, sin duda, una formación intelectual y oficio. Este periodismo, que fuera calificado como “trascendente” por Salvador Borrego, no es fácil de realizar y no siempre lo encontramos en los medios. Por desgracia, ha prevalecido el amarillismo informativo que tiene como base las “bad news” y no la significación social de la información que debe recogerse y difundirse.

La profesión periodística se caracteriza por la investigación, la selección de lo publicable de manera sintética, pues resulta imposible presentar detallada y puntualmente todo lo realizado. Esta información implica la selección de entre lo posible a ser publicado, lo verdaderamente significativo y valioso dentro del género propio de cada medio, pues los hay genéricos y especializados. La selección, sin embargo, no puede ser arbitraria, sino jerarquizada. Y decir jerarquía es valorar y tasar la información según su importancia.

Esta reflexión viene a cuento por lo recientemente ocurrido con las marchas a favor de la preservación de la vida de la madre y el hijo, rechazando el aborto, y que se afirma reunieron a cerca de un millón de personas en distintos lugares del país. Si el derecho a la vida es el primero de los derechos, como se desprende del sentido común, y como por cierto reconoció Andrés Manuel López Obrador a propósito de la marcha de los migrantes hondureños, todo lo que tiene que ver con la preservación de la vida es de gran valor.

Y aunque la vigencia del derecho a la vida no es una cuestión de números de quienes están a favor o en contra, pues este derecho que es inherente a toda persona no puede ser cuestionado cuantitativamente, cuando se han hecho pronunciamientos políticos a favor del aborto, buscando su legalización de una u otra forma, aunque se presuma limitado y atemperado, lo cierto es que las movilizaciones a favor de la vida son noticia.

Sin embargo, fue posible observar con tristeza, que para muchos medios de comunicación o el suceso pasó por alto, y “perdieron” la nota, mostrando una gran irresponsabilidad y falta de profesionalismo, o manifiestan lo mismo mediante un sesgo ideológico que los lleva a sobrevalorar unos hechos –como una raquítica manifestación a favor de los animales, por ejemplo- y a minusvalorar y ocultar otros que no comulgan con sus ideas, lo cual es totalmente contrario a los más elementales principios de ética periodística.

La actitud de los medios de comunicación que ocultaron o minimizaron la movilización social a favor de las dos vidas, tiene una clara intención manipuladora de la opinión pública y del criterio de quienes para tomar decisiones se basan, más que en la auténtica opinión pública, en la opinión publicada. Por ello, aún en los casos en que se dan a conocer los puntos de vista a favor de la vida, se minimizan, y los contrarios se magnifican, ya sea mediante los encabezados, el tamaño de la noticia, la exposición o no de imágenes, el tamaño del texto o del tiempo de presentación del hecho. Esta es una realidad fácilmente constatable mediante el análisis de contenido en los medios.

Por desgracia, nos encontramos ante un fenómeno generalizado de falta de profesionalismo periodístico, que entre otras cosas cede terreno frente a las “fake news” o noticias falsas, cediendo con indiferencia a intereses facciosos, económicos, políticos o ideológicos, queriendo ocultar la realidad con un dedo a fin de hacer prevalecer percepciones que justificarían leyes desviadas o políticas públicas contrarias al bien común.

Resulta evidente que la intención de muchos informadores y medios es favorecer la legalización del aborto, de ahí la necesidad de recurrir a las informaciones alternativas e independientes, a fin de que se sepa la verdad, no porque, como ya señalé, de estas informaciones dependa el derecho humano a la vida, sino porque es fundamental que se sepa que la sociedad mexicana no es indiferente a su defensa en momentos en que incluso desde el Congreso se pretende acabar con este derecho, incluso con el pretexto de la defensa de otros derechos humanos.

Te puede interesar: La victoria emblemática de Kavanaugh

@yoinfluyo
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com