Por interferir en proceso electoral acusan a 13 rusos

Un gran jurado federal del Distrito de Columbia presentó una acusación formal en contra de 13 ciudadanos y tres compañías rusas por violar las leyes criminales para interferir en las elecciones de Estados Unidos y los procesos políticos de ese país en 2016.


Acusación a rusos


Los acusados supuestamente llevaron a cabo lo que se ha llamado "guerra de información contra los Estados Unidos", con el objetivo de "difundir la desconfianza hacia los candidatos y el sistema político en general".

La Oficina del Fiscal Especial, Robert Mueller, encargado de la investigación realizó la acusación en la cual se señala que los inculpados a mediados de 2016 estaban "apoyando la campaña presidencial del entonces candidato Donald J. Trump y menospreciando a Hillary Clinton".

De acuerdo a las investigaciones, La conspiración era parte de una operación más grande llamada "Proyecto Lakhta". El Proyecto Lakhta incluyó múltiples componentes, algunos involucrando audiencias nacionales dentro de la Federación Rusa y otros dirigidos a audiencias extranjeras en múltiples países.

La Agencia de Investigación de Internet presuntamente operaba a través de empresas ficticias rusas. Empleó a cientos de personas para sus operaciones en línea, desde creadores de personas ficticias hasta apoyo técnico y administrativo, con un presupuesto anual de millones de dólares. Internet Research Agency era una organización estructurada encabezada por un grupo de administración y organizada en departamentos, incluidos los departamentos de gráficos, optimización de motores de búsqueda, tecnología de la información y finanzas. En 2014, la agencia estableció un "proyecto de traductor" para enfocarse en la población de los EU. En julio de 2016, más de 80 empleados fueron asignados al proyecto de traductor.

Al parecer, dos de los acusados viajaron a EU en 2014 para recolectar información de inteligencia para sus operaciones de influencia política estadounidense.

De acuerdo al Departamento de Justicia norteamericano, para ocultar el origen ruso de sus actividades, los acusados supuestamente compraron espacio en servidores de computadora ubicados dentro de EU para establecer una red privada virtual. Los acusados supuestamente usaron esa infraestructura para establecer cientos de cuentas en redes sociales como Facebook, Instagram y Twitter, haciendo parecer que las cuentas estaban controladas por personas dentro de la Unión Americana. Además, asegura que utilizaron identidades estadounidenses robadas o ficticias, cuentas bancarias fraudulentas y documentos de identificación falsos.

"Los acusados se hicieron pasar por estadounidenses con implicaciones políticas y sociales, abogando a favor y en contra de determinados candidatos políticos. Establecieron páginas y grupos de redes sociales para comunicarse con estadounidenses involuntarios. También compraron anuncios políticos en las redes sociales", señala.

La dependencia gubernamental asegura que los rusos también reclutaron y pagaron estadounidenses reales para participar en actividades políticas, promover campañas políticas y organizar mitines políticos. Los acusados y sus co-conspiradores fingieron ser activistas de base. Según la acusación formal, los estadounidenses no sabían que se estaban comunicando con los rusos.

Después de las elecciones, los acusados supuestamente organizaron mítines para apoyar al presidente electo y al mismo tiempo organizaron mítines para protestar por su elección. Por ejemplo, los demandados organizaron una manifestación para apoyar al presidente electo y otra manifestación para oponerse a él, ambos en Nueva York, el mismo día.

 

@yoinfluyo 

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